En una tarde de tensión y reclamo masivo con banderas en alto y cánticos contra el rumbo económico, marcaron el ritmo en las calles porteñas. Partidos de izquierda y asambleas barriales encabezaron la “Marcha de la Bronca” por Avenida de Mayo con fuertes consignas contra el ajuste.
La bronca acumulada de estos meses finalmente se hizo sentir en las calles. Este sábado, fue multitudinaria la convocatoria de la Marcha de la Bronca que colmó la Plaza de Mayo en la Ciudad de Buenos Aires con más de 70.000 personas, replicando el mismo escenario en decenas de ciudades de todo el país con otras decenas de miles de manifestantes. .
Las columnas, de trabajadores, coordinaciones zonales y sectores sindicales de izquierda, estudiantes, jubilados, asambleas barriales, partidos de izquierda, organizaciones sociambientales, feministas y de género se movilizaron desde el Congreso hasta la plaza, donde la jornada culminó con un acto de cierre y la lectura de un documento consensuado por las más de 350 organizaciones convocantes.
El documento que se leyó en la Plaza sirvió como un duro diagnóstico del plan de guerra contra el pueblo trabajador que lleva adelante el gobierno nacional. El texto denunció la destrucción de 300.000 puestos de trabajo y el cierre de 30.000 empresas, junto con el ataque sistemático a los jubilados, la salud y la universidad pública, sumando también el profundo repudio y la lucha por el no pago de la deuda ilegítima y la ruptura de todas las negociaciones con el FMI.
Al mismo tiempo, apuntó contra la complicidad de los gobernadores y la oposición política patronal. Además, se señaló la pasividad de la burocracia sindical y se marcó la necesidad de un nuevo paro general de la CGT como parte de un verdadero plan de lucha nacional votado en asambleas y plenarios de delegados hasta derrotar el programa de las grandes patronales y el FMI.
La movilización también funcionó como un punto de encuentro y apoyo para las luchas que ya están enfrentando la motosierra. Desde el escenario se abrazaron causas urgentes como la defensa del Hospital Garrahan, los reclamos del sector de discapacidad y la resistencia de los obreros del neumático en Fate, amenazados con el desalojo. Además, se hizo un llamado especial a acompañar masivamente a los jubilados este próximo miércoles 23 de septiembre frente al Congreso, para seguir quebrando el protocolo represivo.
La jornada dejó en claro que la bronca es real, existe y fue masiva. La participación de esas más de 70.000 almas, entre miles de trabajadores, junto con la imagen de una Plaza de Mayo llena, es la demostración palpable de que existe la fuerza social necesaria para derrotar a Milei.
Periodismo de Izquierda




