El Tribunal Oral Federal N.º 2 de La Plata juzgará desde el 10 de septiembre a Emilio Jorge Parodi, exjefe de Personal de la planta de Avellaneda. Está acusado por su participación en los secuestros de tres trabajadores aceiteros ocurridos en julio de 1976.
Después de más de una década de investigación, el próximo 10 de septiembre a las 11 horas comenzará en La Plata un nuevo juicio por delitos de lesa humanidad. Este tiene como eje la posible responsabilidad empresarial en la represión contra trabajadores durante la última dictadura.
Desde los Tribunales Federales de 8 y 50 estaremos como Pulso Noticias cubriendo el inicio del juicio, como siempre compartiendo la transmisión junto a La Retaguardia, en vivo por el Youtube del medio de comunicación porteño.
El acusado es Emilio Jorge Parodi, quien se desempeñaba como jefe de Personal de Molinos Río de la Plata en la planta de Avellaneda.
La Justicia lo procesó por su presunta participación en los secuestros de Francisco Fernández, Santos Ojeda y Roberto José Rivolta, tres trabajadores que fueron capturados el 7 de julio de 1976 y permanecen desaparecidos.
La causa será juzgada por el Tribunal Oral Federal N.º 2 de La Plata, aunque los hechos investigados ocurrieron en Avellaneda.
Una investigación que comenzó en 2013
La causa se inició en 2013, a partir de la denuncia presentada por familiares de trabajadores desaparecidos.
La investigación buscó determinar no solamente la actuación de las fuerzas represivas. También la posible participación de propietarios, directivos y personal jerárquico de Molinos Río de la Plata en la persecución de sus trabajadores.
En 2014, la Justicia allanó dos sedes de la empresa y secuestró 24 cajas de documentación correspondiente al período 1975-1983. Esto incluye registros laborales, libros de sueldos, actas y otros documentos vinculados al funcionamiento de la compañía.
Los testimonios incorporados a la causa señalaron que las fuerzas represivas habrían ingresado a la planta con información sobre trabajadores que debían ser detenidos.
En el caso de Santos Ojeda, un testimonio registrado por la CONADEP reconstruyó que un grupo de personas ingresó a la fábrica, se presentó ante el jefe de Personal y pidió identificarlo. Luego fue apuntado con un arma y llevado en un automóvil.
La investigación avanzó sobre la posible articulación entre la estructura empresarial y el aparato represivo estatal.
La fábrica como escenario
En 2019, una inspección ocular permitió reconstruir dentro de la planta de Avellaneda algunos de los hechos investigados. Ex trabajadores recorrieron las instalaciones y señalaron lugares relacionados con los secuestros y con la actividad sindical que se desarrollaba allí.
La Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón y el Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera lanzó una gacetilla. Expresan que la represión alcanzó a 26 trabajadores, familiares y personas vinculadas a la planta, víctimas de secuestros y otros delitos de lesa humanidad.
Las organizaciones gremiales sostienen que la persecución estuvo vinculada con la actividad sindical de los trabajadores. Y que además existió complicidad de sectores empresariales y también de la conducción sindical de aquel momento.
Aceiteros se presentó como querellante en 2015 y aportó actas y otra documentación para la investigación. En agosto de 2023 pidió que fueran llamados a indagatoria otros 16 integrantes de la estructura jerárquica de la planta. Son a quienes también atribuye responsabilidades en los secuestros.
Parodi: de la investigación al juicio
Fue en julio de 2023 que Parodi fue detenido, diez años después del inicio de la causa. Ante la Justicia negó haber participado de los secuestros o haber tenido vínculos con las fuerzas represivas.
El juez federal Ernesto Kreplak lo procesó por los secuestros de Fernández, Ojeda y Rivolta. En septiembre de 2025, la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata confirmó su procesamiento por privación ilegal de la libertad agravada, considerando los hechos como crímenes de lesa humanidad.
Ahora, casi cincuenta años después de los secuestros, el Tribunal Oral Federal N.º 2 deberá determinar qué responsabilidad penal tuvo Parodi en la desaparición de los tres trabajadores.
El juicio también volverá a poner en discusión una pregunta que atraviesa las investigaciones sobre la dictadura: qué papel tuvieron las estructuras empresariales en la persecución y disciplinamiento de los trabajadores organizados.
La causa Molinos llega a juicio después de 13 años de investigación. Es un proceso que familiares, sobrevivientes, organismos de derechos humanos y organizaciones sindicales sostuvieron durante décadas.
Fuente: Pulso Noticias




