La secretaria general de ADIUNNE, Marina Stein, cuestionó la oferta del 3% realizada por el Gobierno nacional y denunció el incumplimiento de compromisos presupuestarios y judiciales. Los gremios universitarios realizan un paro de 24 horas y volverán a discutir nuevas medidas de fuerza.
La paritaria universitaria volvió a fracasar el martes luego de que el Gobierno nacional ofreciera un aumento salarial del 3%, una propuesta que fue rechazada por los representantes gremiales y calificada como insuficiente frente a la pérdida acumulada del poder adquisitivo de los trabajadores del sector.
En declaraciones a CIUDAD TV, la secretaria general de Asociación de Docentes e Investigadores de la UNNE (ADIUNNE), Marina Stein, cuestionó los resultados de la negociación y aseguró que el Gobierno nacional mantiene incumplimientos tanto en materia salarial como presupuestaria.
Según explicó, el conflicto se remonta al acta compromiso firmada el 10 de junio, en la que el Gobierno se había comprometido a avanzar en la recomposición salarial, el financiamiento de los gastos de funcionamiento de las universidades y los hospitales universitarios.
“Lamentablemente, se adelantó la convocatoria a la paritaria que estaba prevista en ese acta compromiso, pero no se cumplieron los puntos relacionados con el aumento presupuestario ni con los hospitales universitarios”, sostuvo Stein.
La dirigente afirmó además que los trabajadores universitarios acumulan una deuda salarial del 31,5%, teniendo en cuenta que en julio y agosto no percibieron aumentos.
De acuerdo con los números expuestos por la secretaria general de ADIUNNE, desde fines de 2023 la inflación acumulada alcanzó el 320%, mientras que los incrementos salariales otorgados al sector fueron del 220%.
“La brecha entre la inflación acumulada y los aumentos salariales es del 100%. Si tenemos en cuenta el último aumento del 21,3%, seguimos teniendo una pérdida del poder adquisitivo superior al 25% y una deuda equivalente a cuatro salarios y medio”, sostuvo.
Paro y ¿nueva marcha federal?
Tras el fracaso de la negociación, los gremios universitarios realizan este miércoles un paro de 24 horas en rechazo a la propuesta salarial.
Stein calificó la oferta del 3% como insuficiente y señaló que los representantes sindicales nacionales cuestionaron también la actitud del Gobierno durante la reunión paritaria.
“El Frente Sindical Universitario lo consideró prácticamente una provocación. Ese 3% no cubre absolutamente nada de lo que se nos adeuda”, afirmó.
Frente a la falta de acuerdo, el sector volverá a discutir cómo continuará el plan de lucha. Entre las alternativas aparece nuevamente la posibilidad de convocar a una Marcha Federal Universitaria.
La dirigente recordó que las movilizaciones realizadas en los últimos años permitieron obtener distintas respuestas a los reclamos del sistema universitario.
Según enumeró, tras la primera Marcha Federal se consiguió una actualización de los fondos destinados a gastos de funcionamiento; luego se avanzó en la garantía salarial y, posteriormente, en la sanción de la Ley de Financiamiento Universitario.
La última gran movilización, agregó, estuvo vinculada al acuerdo que permitió el aumento salarial del 21,3%.
“Las marchas federales no solamente han dado resultado, sino que son una de las medidas más solicitadas y apoyadas por los trabajadores y trabajadoras y también por los estudiantes”, sostuvo Stein.
Financiamiento
Otro de los puntos cuestionados por ADIUNNE es el incumplimiento de las obligaciones vinculadas con el financiamiento universitario.
Stein señaló que el juez a cargo de una causa relacionada con la Ley de Financiamiento Universitario intimó recientemente al Gobierno nacional a presentar, en un plazo de tres días, un informe sobre el cumplimiento de una medida cautelar dictada en relación con esa norma.
Según planteó la dirigente sindical, el Gobierno continúa sin cumplir las disposiciones judiciales vinculadas con el financiamiento del sistema universitario.
La situación, sostuvo, se suma a los reclamos salariales y al ajuste sobre el funcionamiento de las universidades nacionales y sus hospitales.
Pérdida de científicos y trabajadores
La secretaria general de ADIUNNE también advirtió sobre las consecuencias del ajuste sobre el sistema científico y tecnológico y, especialmente, sobre la pérdida de recursos humanos.
“Lo que más nos duele a quienes trabajamos en ciencia, técnica y universidades es la pérdida de recursos humanos, que hoy están renunciando o quedándose sin trabajo”, afirmó.
En ese sentido, señaló que muchos investigadores que terminan sus becas postdoctorales no consiguen ingresar a organismos científicos debido a la reducción de las plazas y deben buscar otros empleos para subsistir.
“Es recurso humano formado durante más de diez años que hoy tiene que buscar otro trabajo. Muchos siguen vinculados a nuestros laboratorios y grupos porque quieren continuar aportando, pero lo hacen de manera gratuita”, señaló.
La problemática, agregó, también alcanza a trabajadores no docentes que, ante la pérdida del poder adquisitivo, recurren a microemprendimientos y otras actividades para complementar sus ingresos.
Para Stein, el conflicto universitario no responde únicamente a una cuestión presupuestaria sino a una definición política sobre el rol de la educación superior pública.
“La universidad forma profesionales para nuestras regiones y para nuestro país y genera conocimiento. Y el conocimiento también es soberanía”, concluyó.




