Trabajadores de ANSES repudieron la utilización de los recursos de los jubilados para financiar préstamos hipotecarios para la clase alta. Además, expertos advierten por la caída del poder adquisitivo de los adultos mayores.
La línea de préstamos hipotecarios anunciada por el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo para reactivar el mercado de créditos con formato UVA fondeados con el Fondo de Garantías de Sustentabilidad (FGS) de ANSES, expertos advirtieron que la medida busca financiar a un sector mínimo de altos ingresos de la población, mientras que los jubilados —cuyos aportes conforman el Fondo— han perdido 40 % del poder adquisitivo de sus ingresos.
El secretario general del gremio del personal de Anses, Carlos Ortega, afirmó que la medida es una “muestra del fracaso de la política libertaria que dice que el Estado no debe meterse en nada”.
Ortega dijo que el anuncio de los 2 billones de pesos de inversión del FGS ocurre mientras “cortan las paritarias libres”. “Hay una transferencia de dinero que ojalá vaya al mercado inmobiliario”, afirmó.
Sin embargo, dijo que estos fondos no irán para la mayoría de los trabajadores y recordó que los requisitos para obtener un préstamo “son irrisorios si te congelan el salario”. “Va a ser para un 10 por ciento de la población, nada más. Y la guita la ponemos nosotros, los jubilados y trabajadores”.
“Aparte de ser de los laburantes, hay que pensar una política que los beneficie. Si tenés fondos y los usas para la timba en lugar de para la producción, el resultado va a ser más timba”, resaltó.
Los créditos serán otorgados como mínimo a 15 años y por un monto máximo de 150.000 UVAs, o sea algo más de 200 mil dólares. Los préstamos no podrán ser mayores a una tasa UVA + 7,5%. Actualmente, el Banco Nación ofrece, para quienes cobran sus haberes allí, UVA + 9,4%.
Con un tope de 2 billones de pesos para el total del programa, se calcula que se van a entregar unos 18 mil créditos. Otro límite es el ingreso mensual requerido: menos del 20% de los hogares ganan lo que Caputo mostró en su presentación y el piso de ingresos es mayor si el plazo de devolución es menor a 25 años.
Sobre la utilización del FGS, un fondo contracíclico destinado a sostener el pago de las jubilaciones frente a eventuales crisis económicas y sociales, Ortega dijo que se trata de un instrumento y que lo importante es “a dónde va la guita”. “Si te fondean los bancos, ellos son los que hacen los negocios”, señaló.
“Todo este desastre que genera este Gobierno, que no es sólo económico, también es político, está todo dirigido para la transferencia de montos de guita de los trabajadores hacia los sectores que están beneficiados, que son las financieras”, dijo.
“Hay que quejarnos. Porque si queremos tener acceso a un crédito, necesitamos paritarias libres”, indicó. “De lo contrario, no vamos a llegar nunca. Aparte de ser de los laburantes, hay que pensar una política que los beneficie”, agregó.
Para el sindicalista, en cambio, este fondo debería utilizarse para dar financiamiento al ahogado sector productivo.
“El FGS tiene que ser un instrumento para beneficiar no sólo al mundo del trabajador, también en la industria, a los laburantes. Porque esos tipos pudieron seguir laburando. Y ahora no se sabe adónde se presta la guita”, sintetizó.
FGS y jubilaciones
Por su lado, la abogada previsional y exdirectora de la Anses, Mirta Tundis, contrastó este anuncio con la realidad de los jubilados: “Con Macri venían perdiendo un 20 por ciento. Y si bien hubo una recuperación con este Gobierno, nuevamente vuelven a tener pérdidas”.
“En este momento tiene un 7 por ciento de pérdida del valor en su haber jubilatorio. El poder adquisitivo real del jubilado, para poder sostenerse, no guarda una relación. Si tenés una canasta en $1.800.000 y están ganando el haber mínimo de $419.000 la realidad es muy distante”, afirmó a Radio 750.
Y dijo: “No alcanza para poder alimentarse, pagar servicios, pagar domicilios, poder transportarse. El poder adquisitivo perdió más del 40 por ciento en comparación a la canasta”.
Sobre las consultas que recibe en el día a día, puntualizó: “Me llaman preguntando por la palta que no alcanza. Si les corresponde cobrar un poco más”.
“Y cuando uno va hablando, en algunos casos sí pueden consultar por un aumento, pero con un profesional. Pero el mayor problema es la plata que no alcanza o los juicios que no cobran para poder tener algo más de dinero”, cerró.
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