En el marco de un acuerdo de juicio abreviado, aceptó su responsabilidad en lo ocurrido la madrugada del 25 de mayo de 2021. Además, fue condenado junto a otra persona por haber liderado una asociación ilícita destinada a “combatir ideologías por la fuerza y cometer actos discriminatorios”.
Un hombre de 50 años fue condenado ayer a seis años de prisión por haber detonado un artefacto explosivo frente al local partidario de la agrupación “La Cámpora” de Bahía Blanca la madrugada del 25 de mayo de 2021. Además, en el marco de un juicio abreviado, aceptó su responsabilidad por haber liderado por más de tres años una asociación ilícita “destinada a combatir ideologías por la fuerza o el temor” y por haber cometido diversos actos discriminatorios. Un miembro de la agrupación fue condenado a tres años de prisión de cumplimiento condicional.
La decisión fue tomada por Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca, integrado de manera unipersonal por el juez federal Ernesto Sebastián. En representación del Ministerio Público Fiscal intervino el fiscal general Gabriel González Da Silva y el auxiliar fiscal Juan Pablo Ghidini. Además, en la causa se presentó la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) como querellante.
Además de haber integrado la asociación ilícita, Pablo Antonio Ceferino Dahua, detenido actualmente en el marco de una causa por homicidio que tramita en la justicia penal bonaerense, fue considerado responsable del delito de explosión con peligro común para los bienes por haber peligro de muerte para alguna persona y por dos hechos de fabricación o tenencia de materiales explosivos.
El tribunal le fijó también una inhabilitación especial para obtener la licencia de legítimo usuario, así como cualquier tipo de habilitación que involucre a los elementos comprendidos dentro de la ley nacional de armas, por diez años.
Por su parte, Francisco Rosales fue considerado coautor del delito de tomar parte en una asociación ilícita destinada a combatir ideologías por la fuerza o el temor y por haber llevado adelante actos discriminatorios. Por ese motivo, se le fijó una pena de tres años de prisión y se le impusieron una serie de reglas de conducta, entre las que se encuentran la donación de 500 mil pesos en favor de alguna institución de bien público o programa de esa índole de la comunidad judía y abstenerse de utilizar armas de fuego.
La explosión durante la madrugada
Según se probó, la madrugada del 25 de mayo de 2021, Dahua llegó hasta el local llamado “Ateneo Néstor Kirchner” (conocido en la ciudad por ser la sede de la agrupación “La Cámpora) y utilizó un artefacto explosivo de construcción casera contra la fachada, lo que ocasionó que se desprendiera toda la persiana de hierro del inmueble. Además, varios locales comerciales cercanos quedaron con sus vidrieras destruidas.
Al llegar la policía al lugar, se encontraron con varios vecinos que también habían sufrido daños en sus casas por la onda expansiva. Los efectivos observaron que en la vereda había panfletos que decían: “Políticos cínicos y corruptos. Sindicalistas millonarios y ladrones. Periodistas cómplices y militantes. Matan niños con el aborto. Hipersexualización a nuestros hijos – esi y pornografía. Subvierten los valores naturales. Se pasan la Constitución por el traste. Traicionan a nuestra patria. Y cuantas razones más para empezar “la purga” ahora a cuidarse traidores sabemos donde viven. Hartos!!! De todos ustedes”.
Según quedó establecido, el ataque al local fue cometido por Dahua junto con otra persona que no ha sido identificada aún. Para el tribunal, actuaron “como parte de un colectivo radicalizado e intransigente en su ideología política con accionar violento”.
Tras la investigación llevada adelante por la Fiscalía Federal N°2 de Bahía Blanca, a cargo de Santiago Ulpiano Martínez, se pudo determinar el rol de Dahua y se solicitaron una serie de allanamientos, tanto en su domicilio como en el de su padre, en septiembre de 2024. Allí se encontraron múltiples elementos para la fabricación de explosivos caseros que iban desde sustancias químicas como pólvora, nitrato de potasio, azufre, carbón y ácido muriático hasta baterías, detonadores, plaquetas electrónicas, handy talkies, celulares y sistemas de iniciación eléctrica.
En el marco del acuerdo al que el imputado llegó con la fiscalía, se marcó que, de acuerdo con los ensayos destructivos practicados por la División Investigaciones del Departamento Brigadas de Explosivos de la Policía Federal Argentina, se pudo corroborar que los dispositivos electrónicos incautados eran “plenamente funcionales”.
“Se advierte de lo desarrollado el conocimiento técnico necesario, la tenencia de los elementos necesarios, la congruencia estructural entre los elementos peritados y el explosivo detonado, la capacidad de reacción violenta de los iniciadores y el contenido informático, que conforman un conjunto probatorio sólido, coherente y concordante, con distintas fuentes que se complementan entre sí, lo cual se debe correlacionar también con su pertenencia y liderazgo dentro de la agrupación denominada ”Nueva Soberanía”, se estableció.
“Nueva soberanía”: la agrupación neofascista que integraban los implicados
Además de la explosión frente al local y los elementos hallados en el allanamiento, en el acuerdo al que las defensas llegaron con el MPF y que homologó el tribunal, se acreditó que Dahua fue el líder de “una agrupación extrema, caracterizada por una ideología violenta y discriminatoria, y por la adopción de métodos orientados a imponer sus principios mediante la violencia y la intimidación”.
Para ello, se tuvo en cuenta el hallazgo de revistas, panfletos y distintos elementos con simbología nazi, además de múltiple evidencia digital con contenido extremista, lo que reveló “la intencionalidad del hecho cometido dado por la elección del lugar como escenario del ataque perpetrado el 25 de mayo de 2021”.
En ese sentido, se indicó que la existencia y operatividad de “Nueva Soberanía” (donde Rosales cumplía funciones de reclutamiento) surgía también de informes y peritajes informáticos, donde se advirtió que se trataba de “una organización con estructura jerárquica, métodos de adoctrinamiento y una agenda de acción orientada a la imposición violenta de su ideario”.
De acuerdo con un trabajo realizado por la Dirección de Contraterrorismo del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, la agrupación que integraban los imputados era “un grupo radicalizado de ultraderecha con ideas neonazis/fascistas” que operaba en Bahía Blanca y en otras localidades de diferentes provincias.
“Se identifican múltiples personas vinculadas, algunas con antecedentes de discriminación y expresiones de odio, así como con actividades relacionadas con la venta y distribución de material vinculado al nazismo”, se especificó en el informe.
En la causa también se hizo foco sobre un dispositivo que le secuestraron a Rosales, que estaba vinculado a varias cuentas de mail con alias de “contenido ideológico extremo” como una denominada “hitler.tenia.razon.hh@gmail.com”.
Fiscales




