Javier Milei volvió este lunes a la Casa Rosada después de 24 días y reunió al Gabinete durante casi tres horas. Ante ministros y referentes legislativos, ratificó el programa económico y relativizó la crisis de morosidad, pese a que los atrasos de las familias permanecen en niveles elevados y continúan en ascenso en los préstamos personales. Pidió apoyo para dos proyectos clave en el Congreso esta semana.
“El Presidente reafirmó que no va a entregar las ideas que guían la gestión y que al populismo no se le gana con más populismo”, informó el Gobierno después del encuentro. Milei también sostuvo que “para ganar no se hacen trampas” y que no traicionará sus ideas en busca de resultados electorales.
El argumento oficial sobre la morosidad
La evolución de la mora ocupó un lugar central en la reunión. El Gabinete analizó las principales variables económicas y concluyó que “los indicadores no reflejan una situación de crisis”.
El Gobierno sostuvo que el incremento de los atrasos “comienza a revertirse y muestra una tendencia descendente”. También destacó la reducción de la inflación y del riesgo país, además del trabajo con actores del sistema financiero para renegociar tasas y extender los plazos de pago.
Los últimos datos del Banco Central muestran, sin embargo, un cuadro más complejo. La mora total del crédito bancario al sector privado bajó apenas del 7,7% en mayo al 7,6% en junio y cortó una sucesión de 19 meses de subas. Pero la irregularidad entre las familias se mantuvo en el 12,8%, mientras que la correspondiente a las empresas permaneció en el 3,5%.
La situación de los préstamos personales tampoco acompañó esa mejora marginal: la mora pasó del 15,9% al 16,3% entre mayo y junio.
Milei descartó un cambio de rumbo
El Presidente sostuvo ante sus funcionarios que modificar ahora la política económica pondría en riesgo la credibilidad construida por el Gobierno. “Cuesta mucho tiempo construir credibilidad y cambiar ahora implicaría perderla”, planteó.
La postura mantuvo el tono de sus últimas intervenciones públicas. Durante su discurso del jueves en el Hotel Alvear, Milei había cuestionado a los economistas que advierten sobre el estancamiento, el cierre de empresas y las dificultades de las familias para llegar a fin de mes. Allí pidió “atenerse a los datos” y defendió los resultados de su administración.
En la reunión también se discutió “el impacto de los discursos que buscan generar incertidumbre y temor en la sociedad y en los mercados”. Frente a ese diagnóstico, el oficialismo planteó la necesidad de reforzar la difusión de los resultados de la gestión.
El regreso después de 24 días
Milei llegó a la Casa Rosada alrededor de las 9.25. La reunión comenzó pasadas las 10 y terminó poco antes de las 13. Fue el primer encuentro del Gabinete encabezado por el Presidente desde el 9 de julio, cuando reunió a sus ministros después del Tedeum por el Día de la Independencia.
No hubo una fotografía oficial ni se difundió la nómina completa de asistentes. Las ministras Sandra Pettovello, de Capital Humano, y Alejandra Monteoliva, de Seguridad, estuvieron ausentes por compromisos fuera de la Casa Rosada.
El asesor presidencial Santiago Caputo se incorporó después de las 11. También participaron referentes legislativos, entre ellos el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y la senadora Patricia Bullrich.
Dos proyectos en el centro de la agenda
La reunión se produjo en la antesala de una semana decisiva para la estrategia legislativa oficial. El Gobierno buscará tratar el miércoles en Diputados la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la nueva versión de la ley de Inocencia Fiscal, dos proyectos que considera centrales para su programa económico.
Milei recibirá este martes por la tarde a diputados y senadores libertarios en la Casa Rosada para ordenar la posición del bloque antes de la sesión. La prioridad otorgada a esas iniciativas desplazó las negociaciones del jefe de Gabinete, Diego Santilli, con los gobernadores y la oposición por una eventual suspensión de las PASO.
El oficialismo también procura evitar otro revés como el sufrido con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La resistencia al capítulo sobre la venta de tierras a extranjeros obligó al Gobierno a retirarlo del proyecto y abrió cuestionamientos internos contra el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
Milei respaldó públicamente al funcionario en sus últimas apariciones. Según fuentes oficiales, la situación de Sturzenegger no formó parte de la reunión de Gabinete.
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