La producción audiovisual “Capítulo Uno” retrata el trabajo desarrollado durante seis años por el Teatro Nacional Cervantes junto a personas sordas y oyentes para incorporar la lengua de señas a las artes escénicas. La segunda proyección en la provincia será el miércoles 19 de agosto a las 20, luego de una primera presentación realizada el mes pasado en el Complejo Cultural Guido Miranda.
El documental “Capítulo Uno”, producido por trabajadores del Teatro Nacional Cervantes, tendrá su segunda proyección en Chaco el miércoles 19 de agosto a las 20. La producción aborda el trabajo que la institución desarrolla para ampliar sus públicos y garantizar la accesibilidad de las propuestas teatrales, con especial énfasis en la comunidad sorda.
En diálogo con CIUDAD TV, Aimé Pansera, integrante del área de Gestión de Públicos del Teatro Nacional Cervantes, explicó que ese espacio cumple diez años y que su tarea consiste en identificar tanto a quienes asisten a las obras como a aquellos públicos que todavía no llegan a las salas.
“Nos dedicamos a salir a buscar espectadores posibles, públicos posibles para las obras. No solo de nuestra programación, sino para promover el campo teatral de nuestro país”, explicó.
Pansera señaló que, a partir de los estudios realizados por el área, detectaron que las medidas existentes para garantizar el acceso de las personas con discapacidad a las salas no siempre resultaban suficientes para que pudieran participar efectivamente de las propuestas culturales.
“Si bien hay leyes que aseguran el acceso gratuito de las personas con discapacidad a las salas de teatro, muchas veces eso no es suficiente para que a esas personas las veamos en las salas disfrutando de las producciones”, sostuvo.
A partir de esa situación, el Teatro Cervantes comenzó a trabajar junto a distintos colectivos y organizaciones para identificar las barreras existentes y desarrollar nuevas estrategias de accesibilidad.
Uno de los ejes centrales del documental es el trabajo desarrollado durante los últimos seis años con la comunidad sorda. En ese marco funciona un laboratorio de actuación en lengua de señas que reúne a personas sordas y oyentes.
“Busca no solamente crear contenidos que sean accesibles para los públicos de la comunidad sorda, sino que también las personas sordas sean quienes estén produciendo el arte que se hace en el Teatro Cervantes”, detalló.
La iniciativa surgió luego de que el equipo advirtiera que la incorporación de intérpretes de lengua de señas, si bien constituye una herramienta de accesibilidad, no necesariamente resuelve todas las particularidades de una obra teatral.
“El campo de las artes escénicas es muy distinto al campo de la información”, explicó Pansera. En ese sentido, remarcó que transmitir emociones, metáforas y otros elementos propios de una actuación requiere pensar en una figura específica: el actor o la actriz señante.
El laboratorio es coordinado por las artistas Gabriela Bianco y Caro Torres, quienes trabajan en el desarrollo de esta nueva figura dentro de las artes escénicas.
La segunda proyección en Chaco
La primera presentación del documental en la provincia se realizó el mes pasado en el cine del Complejo Cultural Guido Miranda. La actividad convocó a integrantes de la Red de Accesibilidad, conformada por distintas organizaciones y agrupaciones chaqueñas.
Pansera contó que, tras esa primera experiencia, surgió el pedido de volver a proyectar el documental.
“Eso convocó a la Red de Accesibilidad, en la que están diferentes agrupaciones presentes, y con mucho interés se recibió la propuesta, hubo una charla y nos pidieron que repitamos la experiencia, así que la semana que viene estamos volviendo a proyectar el documental”, explicó.
La nueva presentación se realizará el miércoles 19 de agosto a las 20 y forma parte de las actividades federales del Teatro Nacional Cervantes. La propuesta se vincula además con el trabajo que la institución viene desarrollando junto al Instituto de Cultura del Chaco y organizaciones culturales de la provincia.
En paralelo, la agenda contempla el trabajo con escuelas y comunidades, además de un taller de formación a cargo de una docente de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).
Pansera destacó los vínculos construidos durante los últimos años con trabajadores y organizaciones culturales chaqueñas y mencionó especialmente al CECUAL y a su referente, Corcho Benítez, integrante de la Red de Accesibilidad.
“Yo coordino las actividades de educación de este ciclo federal del Teatro Cervantes, así que estoy encantada de estar ahí acompañando junto a los compañeros y las compañeras de la red”, expresó.
“La accesibilidad no consiste solamente en eliminar barreras”
Durante la entrevista, Pansera planteó que el concepto de accesibilidad cultural debe ir más allá de la eliminación de obstáculos físicos o comunicacionales.
“La accesibilidad no consiste solamente en eliminar barreras”, afirmó, y explicó que el modelo social de la discapacidad entiende que las dificultades también se encuentran en el entorno y en las condiciones que impiden a una persona participar plenamente de la vida social.
Desde esa perspectiva, consideró necesario transformar también la manera en que las instituciones culturales se relacionan con sus públicos.
“No se trata solamente de eliminar esas barreras, sino de transformar las formas en las que una institución cultural se relaciona con las personas”, sostuvo.
La integrante del Cervantes remarcó, además, que las herramientas desarrolladas para garantizar accesibilidad pueden beneficiar a públicos más amplios y no solamente a las personas con discapacidad.
En ese sentido, señaló que el objetivo es generar conciencia entre quienes trabajan en la gestión cultural, la educación, espacios institucionales y organizaciones vinculadas a la accesibilidad.
El documental busca mostrar cómo el trabajo sobre accesibilidad atraviesa diferentes áreas del Teatro Nacional Cervantes.
Según explicó Pansera, la producción fue realizada por trabajadoras y trabajadores de la institución y reúne a equipos de Gestión de Públicos, Audiovisuales, Diseño, Producción y Técnica, entre otras áreas.
“Trabajamos desde públicos, trabaja audiovisuales, trabaja diseño, trabaja producción, trabaja técnica, trabajan todas las áreas de nuestro teatro”, señaló.
La funcionaria destacó que el Cervantes funciona como un “teatro fábrica”, con talleres propios donde se realizan escenografías, maquillaje y vestuario, y remarcó la importancia de haber articulado a equipos con funciones diferentes alrededor del proyecto de accesibilidad.
La propuesta también busca abrir un espacio de intercambio con organizaciones, docentes, trabajadores de la cultura y otros sectores vinculados a la participación cultural.
Pansera valoró particularmente la experiencia de la Red de Accesibilidad de Chaco y consideró que el encuentro permite compartir experiencias y conocer otras formas de abordar la accesibilidad.
“Para nosotros este diálogo es un aprendizaje, es decir, escuchar qué se está haciendo en otros lugares, aprender, juntarnos con colegas, debatir. Esa es un poco la expectativa”, concluyó.




