Este miércoles, en el marco de la segunda etapa de excavación arqueológica iniciada el pasado lunes en Cruz Alta, en el norte santafesino, dentro de la causa judicial sobre el juicio por la verdad histórica, se confirmó el hallazgo de la primera fosa vinculada a delitos de lesa humanidad perpetrados en la Masacre Indígena de San Antonio de Obligado de 1887.
Durante las primeras dos jornadas de trabajo lograron recuperar dos elementos óseos humanos, según la terminología empleada por la antropología forense. Estos restos serán sometidos a los estudios técnicos y científicos correspondientes para precisar su origen, antigüedad y demás características relevantes que permitan aportar pruebas al proceso judicial.
Al respecto, la abogada querellante Cintia Chávez sostuvo que la investigación busca reconstruir la verdad histórica sobre los hechos ocurridos. Señaló que esta labor se lleva a cabo mediante el testimonio de la memoria oral, el análisis de documentación histórica y los aportes de disciplinas como la antropología y la antropología forense, herramientas esenciales para respaldar ante los tribunales los reclamos que las comunidades indígenas sostienen desde hace décadas.
Finalmente, la querella solicitó a los medios de comunicación abordar la difusión del caso con el debido respeto hacia las comunidades involucradas y hacia el proceso de investigación que se encuentra en pleno desarrollo.
Reconquista Hoy




