El intendente de Juan José Castelli, Pio Sander, brindó en diálogo telefónico con CIUDAD TV un extenso informe sobre las tareas de prevención ante el fenómeno climático de El Niño. Tras las históricas lluvias de abril, el municipio avanza a contrarreloj con la ampliación de desagües y la creación de reservorios para evitar nuevas inundaciones.
Luego del verdadero “sacudón” que significaron los 250 milímetros caídos el pasado 19 de abril, la ciudad de Juan José Castelli se encuentra en plena etapa de reorganización y fortalecimiento de su infraestructura hídrica. Así lo confirmó el intendente Pio Sander al hacer un balance detallado de las obras en curso y el nivel de preparación ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño.
“Después de aquella lluvia grande, logramos cosas importantes. Hoy estamos trabajando en la continuidad de la limpieza del Canal 1, desde el Malá hasta la Ruta 95”, explicó Sander, destacando que la principal obra consiste en ampliar los desagües dentro del ejido urbano. La meta es pasar de los 4 metros de ancho originales a 12 metros de ancho y una profundidad de 2,5 metros.
Hasta hace poco, solo se habían intervenido 10 de los 18 kilómetros totales del Canal 1. Hoy, con el apoyo articulado entre Vialidad Provincial y el APA, se lograron terminar los 8 kilómetros restantes. “Anteriormente, en la lluvia grande, inundamos varias colonias y a productores porque no teníamos un cauce para derivar el agua. Hoy podemos hacer llegar el agua desde el casco céntrico y los barrios hasta el Canal 1 con escurrimiento seguro”, afirmó Sander. El intendente remarcó además que las tareas dentro de la ciudad se realizan con recursos propios del municipio, sin asistencia de otros organismos nacionales o provinciales, a excepción de la colaboración estratégica con Vialidad en la zona rural.
La obra no solo apunta a sacar el agua rápido, sino también a almacenarla. “Estamos construyendo reservorios dentro de la ciudad que sirvan como pulmones de agua. Además, colocamos alcantarillas de gran porte en los barrios y pedimos colaboración a los vecinos para mantener las suyas en condiciones”, detalló. Sander explicó que esos reservorios contarán con compuertas para ser cargados en épocas de lluvia y liberar el agua de manera controlada, pero también para guardarla ante la eventual sequía. “En tiempos de falta de agua, siempre tuvimos complicaciones. Hay que guardarla también”, reflexionó.
El municipio no solo trabaja en obra pública. También cuenta con un sistema de monitoreo constante. “Tenemos una estación meteorológica instalada con el INTA y recibimos información diaria de Defensa Civil de la provincia”, reveló el intendente. La región del Impenetrable sigue siendo un desafío. Los caminos de tierra en las colonias, el aislamiento de algunos productores y la falta de pasto para el ganado fueron algunos de los problemas más urgentes tras las lluvias. “Estamos asistiendo con alimentos para animales, especialmente en la zona de Rodríguez Peña. Cuando bajó el agua, el pasto ya no estaba. Pero, por otro lado, esta humedad récord nos permitió tener pasturas invernales como melilotus, alfalfa y avena que no veíamos hace años”, sostuvo.
Consultado sobre si hoy Castelli está preparado para recibir la misma cantidad de agua que cayó en abril, Sander fue contundente: “Creo que hemos mejorado en un 80 o 90%. Ahora el agua tiene por dónde escurrirse. Eso no significa que estemos exentos de problemas, pero estamos mucho mejor que antes”. Con el invierno a la vuelta de la esquina y el pronóstico de El Niño aún latente, el intendente cerró con un mensaje de trabajo y prevención: “Hay que ocuparse, hay que seguir trabajando. La gente necesita ver que estamos en la calle, con las máquinas, asistiendo y planificando”.




