En base a una resolución de la Cámara Federal de Casación Penal, el Tribunal Oral Federal de Paraná deberá reanalizar el pedido de detención domiciliaria del ex presidente de la Sociedad Rural de Diamante, Leonardo Airaldi, quien es juzgado por liderar una organización dedicada al tráfico de estupefacientes en el litoral argentino.
El Tribunal Oral Federal de Paraná deberá reanalizar el pedido de detención domiciliaria del ex presidente de la Sociedad Rural de Diamante, Leonardo Roberto Airaldi, acusado de liderar una organización dedicada al tráfico de estupefacientes en el litoral argentino. La medida se da en respuesta a la decisión de la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal que hizo lugar parcialmente al recurso de la defensa del imputado tras el rechazo de ese beneficio por parte del tribunal que lo juzga.
El fallo de Casación revoca parcialmente la resolución del tribunal de juicio, que el 9 de febrero pasado había denegado la solicitud de prisión domiciliaria presentada por los defensores Mariana Barbitta y Lucas Melo el 25 de febrero de 2026.
El tribunal de origen, integrado por las juezas Noemí Berros, Mariela Rojas y el juez José María Escobar Cello, deberá ahora sustanciar nuevamente el pedido, aunque el fallo de Casación no implica un anticipo de decisión sobre la procedencia del beneficio.
Un entramado narco con epicentro en el litoral
Airaldi, conocido en los medios como el “Gaucho narco”, es señalado por la Fiscalía Federal de Paraná como el organizador y financista de una red de tráfico de estupefacientes que operó entre 2019 y el 8 de marzo de 2024 en las ciudades de Paraná y Diamante, provincia de Entre Ríos. La investigación también lo vincula con el secuestro de 29,5 kilos de cocaína en una vivienda de Puerto Gaboto, Santa Fe, ocurrido en agosto de 2022.
Según el requerimiento de elevación a juicio del fiscal federal interino Leandro Ardoy, “cada uno de los integrantes ha representado y desempeñado un rol específico en su estructura, liderada por Leonardo Roberto Airaldi, encargado de la coordinación general, gestión financiera y la obtención de información de importancia y proveniente de funcionarios policiales, que era utilizada para sortear operativos de control y/o seguridad”.
La causa se inició casi por casualidad: el 10 de agosto de 2022, personal policial allanó una vivienda en calle Solís al 600 de Puerto Gaboto tras una denuncia por amenazas contra el puestero Diego Torres, empleado de Airaldi. Allí encontraron debajo de una cama 28 paquetes de cocaína de alta pureza con etiquetas de “Qatar” y “Emirates”, lo que hizo sospechar a los investigadores que el cargamento tendría como destino el exterior.
Torres permanece prófugo desde entonces y tiene pedido de captura. Un testigo de identidad reservada declaró que el puestero le había contado que Airaldi tenía una pista clandestina en una isla para que aterrizaran avionetas con droga. La investigación también reveló que ambos utilizaban un lenguaje en clave para referirse a la cocaína: “maple”, “carne”, “lomo” o “novillo”, que fueron detectados en los peritajes de los teléfonos celulares secuestrados a Airaldi.
El perfil del acusado
Airaldi, de 43 años, se desempeñó como presidente de la Sociedad Rural de Diamante. Su vinculación con el narcotráfico empezó a gestarse en julio de 2022, cuando Gendarmería Nacional lo detuvo en Rosario mientras circulaba en una camioneta VW Amarok con armas, municiones, dinero en efectivo y estupefacientes. En esa oportunidad, Airaldi intentó justificarse afirmando que era “personal inorgánico de Inteligencia de la Policía de Entre Ríos”, versión que fue desmentida.
Posteriormente, se confirmó que esa camioneta había sido secuestrada en 2023 en otra investigación vinculada al clan del narco bonaerense Miguel Ángel “Mameluco” Villalba.
El entramado criminal que lideraba Airaldi utilizaba una compleja logística que combinaba transporte terrestre y fluvial a través de las islas del río Paraná. Desde su establecimiento rural “El Pillo”, ubicado en la zona de islas de Diamante, se coordinaban las operaciones de acopio y distribución de estupefacientes, aprovechando la cercanía con la vía navegable troncal.
El proceso judicial y la conexión de causas
La causa contra Airaldi incluye a otros 13 implicados, cuatro de los cuales ya alcanzaron acuerdos de juicio abreviado que serán tratados en la sentencia . El empresario ruralista fue procesado por almacenamiento y tráfico de estupefacientes, delito previsto en la ley 23.737, con penas que van de 4 a 15 años de prisión.
En diciembre de 2024, la Sala B de la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario confirmó el procesamiento de Airaldi por el cargamento de Puerto Gaboto y rechazó su pedido de excarcelación, allanando el camino para la elevación a juicio . El fiscal federal Walter Rodríguez formalizó entonces el requerimiento de elevación a juicio ante el Juzgado Federal N° 2 de Santa Fe.
Posteriormente, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe resolvió remitir la causa a Paraná, unificando ambas investigaciones (la de Puerto Gaboto y la de la organización narco en Entre Ríos) debido a la “conexidad subjetiva” entre los expedientes. El fiscal general Martín Suárez Faisal había planteado que los hechos formaban parte de un mismo entramado criminal, ya que la droga hallada en Santa Fe habría ingresado desde propiedades de Entre Ríos vinculadas a Airaldi mediante transporte fluvial.
Ahora, el Tribunal Oral Federal de Paraná deberá evaluar en un solo juicio tanto el acopio de los 29 kilos de cocaína en Puerto Gaboto como la hipótesis de una organización narco con logística regional, en la que Airaldi sería el “cerebro”.
El futuro procesal de Airaldi
El fallo de la Cámara de Casación Penal que obliga a reabrir el debate sobre la prisión domiciliaria no modifica el estado de detención preventiva de Airaldi, quien permanece alojado en una unidad penal federal . La resolución implica que el tribunal oral deberá fundamentar nuevamente su decisión, considerando los planteos de la defensa, sin que ello implique una definición anticipada sobre el fondo del pedido.
Mientras tanto, el proceso principal avanza hacia el juicio oral, donde Airaldi enfrentará cargos por liderar una organización dedicada al tráfico de estupefacientes en la región del litoral argentino, con una estructura que combinaba poder económico, contactos en fuerzas de seguridad y una logística fluvial que le permitía operar en el corazón de la hidrovía Paraná-Paraguay.




