Con Shakira y Maná, la Copa del Mundo más grande de la historia se puso en marcha este jueves con el partido inaugural entre México y Sudáfrica. El estadio Azteca dio inicio a la Copa del Mundo con un espectáculo que combinó referencias a las culturas originarias y figuras de la música latina; durante el desfile de las 48 selecciones, la aparición de la bandera argentina fue recibida con silbidos
La ceremonia inaugural del Mundial 2026 en el Azteca
Mientras se apagaba Despacito en los parlantes, decenas de bailarines vestidos de aztecas y otros de dorado, le dieron forma a “un poderoso símbolo de tradición artesanía y alegría”, como definieron sus organizadores. Más tarde vino el turno de los artistas mexicanos, como Alejandro Fernández, Belinda, Danny Ocean, J Balvin, Maná y Tyla.
Shakira y “Dai Dai”
Shakira cerró la fiesta al interpretar Dai Dai, el himno oficial del Mundial 2026 que grabó junto al nigeriano Burna Boy. A diferencia de otras ediciones, la FIFA optó este año por lanzar un álbum completo de canciones oficiales, aunque Dai Dai funciona como la pieza central de la banda sonora del torneo.
El título proviene de una expresión italiana que puede traducirse como “vamos” o “dale”, y busca reflejar el espíritu global y multicultural de una Copa del Mundo organizada por México, Estados Unidos y Canadá.
Tras el calentamiento previo de los futbolistas y cuando la cuenta regresiva para el inicio del partido ya entraba en su tramo final, la actriz mexicana Salma Hayek apareció en el campo de juego para brindar uno de los mensajes centrales de la ceremonia inaugural. “El Mundial vuelve a este estadio”, afirmó, en alusión al estadio Azteca, que vuelve a ser escenario de una apertura mundialista cuatro décadas después de la última vez.
El Mundial ya está entre nosotros
Tras la aparición de Bocelli, la voz oficial del estadio pronunció la frase que marcó el inicio formal del torneo: “Declaramos inaugurada oficialmente la Copa Mundial de la FIFA 2026”.
Inmediatamente después, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ingresó al campo acompañado por Hayek para colocar el trofeo de la Copa del Mundo sobre un pedestal especialmente dispuesto en el centro del escenario.
Más tarde, antes del comienzo del partido entre México y Sudáfrica, el estadio Azteca ofreció una última postal de color. Miles de hinchas locales arrojaron al aire los sombreros de cartón repartidos en las tribunas, diseñados para protegerse del intenso sol de la tarde, en una celebración espontánea que tiñó de verde, blanco y rojo buena parte del estadio y acompañó la cuenta regresiva para el puntapié inicial del Mundial 2026.
Finalmente, los combinados de México y Sudáfrica salieron a la cancha para entonar sus himnos -interpretados por Alejandro Fernández y Tyla respectivamente-. El Mundial ya está entre nosotros.
La Nación




