El coordinador de la Comisión de Asuntos Tributarios de CAME, Vicente Lourenzo, cuestionó las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional sobre cambios tributarios para Argentina. Advirtió que ampliar el impuesto a las Ganancias y modificar el monotributo afectaría el poder adquisitivo y el consumo, reclamó un nuevo consenso fiscal con provincias y municipios y pidió alivio frente a embargos de ARCA a pequeñas y medianas empresas.
El coordinador de la Comisión de Asuntos Tributarios de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Vicente Lourenzo, cuestionó las recomendaciones realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre una posible reforma tributaria en Argentina y sostuvo que las medidas sugeridas “no apuntan al problema real que hoy tiene la pyme”, en un contexto de caída de ventas, aumento de costos y pérdida de rentabilidad.
En declaraciones a CIUDAD TV, el referente de CAME señaló que las propuestas del organismo internacional llegan en un escenario económico complejo para el sector productivo. “Estamos ante una caída de la actividad, caída de ventas, subida de costos; en definitiva, pérdida de rentabilidad, que es la razón de ser de cualquier empresa”, expresó.
Uno de los principales cuestionamientos estuvo dirigido a la sugerencia de ampliar la base imponible del Impuesto a las Ganancias. Según Lourenzo, esto implicaría que más trabajadores comiencen a tributar en un momento de deterioro del ingreso. “Propone modificar el régimen de impuesto a las ganancias para que más trabajadores hoy paguen ganancias, cosa que vemos totalmente inverosímil hoy cuando el trabajador, aun el que gana bien, ha tenido una pérdida de poder adquisitivo muy grande por efecto de la inflación”, afirmó.
También rechazó una eventual reforma integral del monotributo si ello implica mayor carga fiscal. “Genera una mayor imposición, o sea, pérdida también del poder adquisitivo del trabajador”, sostuvo. “Sería el último escalón que tendría que tocar al momento de pensar una reforma fiscal”, aseveró.
Frente a este escenario, CAME propuso centrar el debate tributario en los llamados impuestos subnacionales, particularmente el impuesto sobre los Ingresos Brutos y las tasas municipales. Lourenzo explicó que ambos niveles de tributación generan, en muchos casos, una doble carga sobre una misma actividad económica y afectan el capital de trabajo de las empresas por los sistemas de retención anticipada.
“Entre ambos tienen un sistema de retención y de percepción, es decir, nos sacan la plata por adelantado, lo que hace que nuestro capital de trabajo se vea altamente disminuido”, planteó.
En esa línea, propuso avanzar hacia un nuevo consenso fiscal entre Nación y provincias para revisar la distribución y los mecanismos de cobro de Ingresos Brutos. Además, pidió discutir el esquema de tasas municipales. “Muchas veces tienen la misma base imponible que el impuesto provincial. Por lo tanto, estamos pagando dos veces sobre la misma cosa”, señaló.
El dirigente también cuestionó regímenes provinciales de percepción que, según dijo, funcionan como “aduanas internas” y complican la actividad comercial entre jurisdicciones. “Estamos creando un sistema perverso de aduanas internas que dificultan mucho inclusive la propia operatividad del negocio en la provincia”, advirtió.
Lourenzo sostuvo que las recomendaciones del FMI no contemplan el impacto que tendría una mayor presión tributaria sobre el consumo. “Si seguimos sacando plata al trabajador, nos vamos a morir entre todos porque no va a haber consumo. Ya el consumo está por el piso”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que cualquier reforma fiscal debería priorizar el sostenimiento del empleo y la actividad de las pequeñas y medianas empresas, a las que definió como centrales para la economía nacional. “La Argentina es un 90 o 95% de pymes”, indicó, y alertó sobre el riesgo de un escenario con productos accesibles pero sin capacidad de compra, al recordar la década de 1990. “Los productos estaban muy baratos, pero nadie tenía empleo. El consumidor se había convertido en observador”, comparó.
Consultado sobre la reglamentación de algunos puntos de la reforma laboral, consideró que las medidas pueden favorecer la contratación de personal por la reducción de contribuciones patronales, aunque insistió en que sin reactivación del consumo no habrá nuevas incorporaciones. “Si no genero ventas en mi negocio, estoy seguro de que no voy a poder tomar más empleo. Es más, voy a tener que expulsar empleo”, sostuvo.
Sobre el vínculo con el Gobierno nacional, Lourenzo afirmó que CAME mantiene canales de diálogo con funcionarios, aunque reconoció diferencias en torno a los reclamos del sector. “Nos escuchan, sí; en algunos temas están de acuerdo, en otros no están de acuerdo, pero por ahora no estamos viendo una reacción positiva en cuanto a todos los pedidos que está haciendo CAME”, expresó.
Embargos y ejecuciones fiscales impulsadas por ARCA
Entre las principales preocupaciones actuales, mencionó el avance de embargos y ejecuciones fiscales impulsadas por ARCA sobre empresas endeudadas. Según explicó, el organismo recaudador intensificó las acciones luego del vencimiento de planes de facilidades de pago.
Entre las principales preocupaciones planteadas por CAME, Lourenzo hizo foco en el avance de embargos y ejecuciones fiscales impulsadas por ARCA sobre pequeñas y medianas empresas, una situación que, según sostuvo, se profundizó tras la finalización de los planes de facilidades de pago extendidos.
El dirigente explicó que desde distintos puntos del país reciben reportes sobre el incremento de medidas de cobro compulsivo y advirtió que muchas empresas continúan operando con elevados niveles de endeudamiento para sostener su actividad. “No es un momento para salir a ejecutar a la gente, a la pyme, y hoy ARCA lo está haciendo porque se acabaron los planes de facilidad de pago extendidos. La gente quedó muy endeudada y sigue endeudándose porque para seguir teniendo abierto su local o su empresa se tiene que seguir endeudando”, afirmó.
Aunque aclaró que no cuentan con estadísticas oficiales a nivel nacional, señaló que los representantes sectoriales vienen alertando sobre un crecimiento de las ejecuciones fiscales. “Los consejeros están informando que el accionar de ARCA hoy es imparable”, indicó.
Lourenzo detalló que, una vez iniciados los procesos judiciales, los embargos afectan directamente el funcionamiento cotidiano de las firmas. “Una vez que metió la ejecución, embarga las cuentas”, explicó, y agregó que en algunos casos el organismo avanza incluso sobre la relación comercial de las empresas con terceros.
“Inclusive en algunas empresas hasta mandó el embargo al cliente para que no le pague a su proveedor, sino que le pague directamente a ARCA. Eso trae problemas además de financieros, de relación comercial”, señaló.
En este contexto, el referente de CAME pidió una intervención política del Ministerio de Economía para revisar la situación de las deudas tributarias y previsionales acumuladas por el sector pyme. Según planteó, el objetivo no es frenar el rol recaudador del organismo, sino adecuarlo al escenario económico actual.
“ARCA tiene que cumplir con su cometido, para eso está creado, es un organismo de recaudación, pero más arriba de ARCA, que es el ministro de Economía, tiene que ver qué capacidad de pago de ese impuesto atrasado tiene hoy la pyme, con una actividad que tiende a cero”, expresó.
En ese sentido, informó que la última nota presentada por CAME al ministro de Economía, Luis Caputo, estuvo centrada precisamente en este tema. El pedido incluye una refinanciación de pasivos fiscales y previsionales a largo plazo, con reducción de intereses y facilidades para afrontar los pagos.
“Estamos pidiéndole al ministro Caputo una acción política en este sentido que sería, por ejemplo, una refinanciación de todas las deudas fiscales y previsionales a largo plazo con alguna quita de interés y de capital, como para que podamos nosotros de alguna forma sortear este momento tan crítico que estamos viviendo”, sostuvo.




