El Frente Gremial universitario unificó sus reclamos con un nuevo paro nacional por 24 horas para este viernes. Denuncian que la licuación de los haberes arrastra 18 meses consecutivos de caída real y exigen la urgente aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. El conflicto promete profundizarse con dos semanas
Las aulas, laboratorios y dependencias administrativas de las casas de altos estudios públicas de la Argentina lucirán otra vez completamente vacías. En una nueva demostración de fuerza y articulación de los sindicatos del sector tras la Marcha Federal Universitaria, este viernes 29 de mayo se llevará a cabo un nuevo paro nacional de 24 horas que afectará el normal dictado de las actividades académicas e institucionales a nivel nacional.
La medida de fuerza, convocada por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), se asienta sobre un frente de lucha consolidado tras la masiva Cuarta Marcha Federal Universitaria, movilización que tuvo como reclamo central la gratuidad, la calidad educativa y el presupuesto para las casas de estudio, así como la demanda salarial de los trabajadores docentes y nodocentes.
A la huelga general de este viernes se plegó de manera contundente la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN). Bajo la consigna “sin financiamiento, no hay universidad posible”, los nodocentes activaron un plan de lucha que contempla un paro sin asistencia a los lugares de trabajo para este 29 de mayo, dándole continuidad los días 3 y 4 de junio.
Por su parte, la CONADU Histórica ya venía ejecutando una huelga total que comenzó el pasado martes 26 de mayo y se extenderá hasta el sábado 30. Desde la federación advirtieron que la sociedad ya se pronunció de manera masiva en las calles y que la resistencia continuará: “Milei eligió a la universidad pública como enemigo y acá nos tienen, de pie, porque la vamos a defender con uñas y dientes”.
Salarios de miseria: 18 meses consecutivos de caída real
El núcleo duro del pliego de reclamos de los sindicatos apunta de forma directa al Palacio Pizzurno y a la Casa Rosada. De acuerdo con los datos técnicos surgidos del último Informe de Situación del Sistema Universitario, elaborado por la FEDUN en conjunto con el CIICTI, las remuneraciones de las y los trabajadores universitarios acumulan 18 meses consecutivos de caída real frente a la inflación. Solo desde noviembre de 2023, la pérdida neta de la capacidad de compra de los sueldos se ubicó en un 34,2%.
Ante este desangre de los ingresos, el secretario general de la FEDUN, Daniel Ricci, precisó que las escalas de los docentes necesitan de forma perentoria una recomposición salarial urgente del 52,1% solo para recuperar el terreno perdido desde la asunción de la gestión presidencial de Javier Milei.
“El Gobierno tiene que convocar de manera urgente a paritarias y cumplir la Ley de Financiamiento Universitario. Las y los docentes no podemos seguir sosteniendo la universidad pública con salarios de miseria cada vez más deteriorados”, apuntó el dirigente; alertando además que “el Gobierno nacional lleva 213 días sin cumplir la Ley de Financiamiento Universitario” sancionada por el Congreso.
Cronograma de protesta y un fuerte respaldo intergremial
Lejos de agotarse con la huelga del viernes, las federaciones universitarias anunciaron que el lunes 1° de junio se pondrá en marcha una campaña nacional de visibilización del conflicto que se extenderá por dos semanas consecutivas. La misma contemplará la realización sistemática de abrazos simbólicos, protestas en los campus y clases públicas en los ingresos de las facultades de todo el país para evidenciar el ahogo presupuestario e impedir que las paritarias queden congeladas de cara al inicio del segundo cuatrimestre.
Finalmente, durante el plenario de secretarios generales en el que se selló la huelga, las autoridades de la FEDUN adoptaron una postura de fuerte solidaridad al votar un enérgico rechazo a la reciente intervención judicial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Los docentes universitarios expresaron su respaldo a Abel Furlán y al personal metalúrgico en defensa de la autonomía sindical.
“Reiteramos nuestra solidaridad y acompañamiento con todos los sectores afectados por las políticas de ajuste del Gobierno nacional: trabajadores y trabajadoras que pierden su empleo, compañeros y compañeras de los movimientos sociales, jubilados y jubiladas, personal de salud, personas con discapacidad y todos aquellos que ven vulnerados sus derechos”, concluyeron desde el gremio.
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