Se cumple la cuarta semana de protestas en Bolivia que exigen la renuncia del presidente Rodríguez Paz. Los manifestantes mantienen bloqueos en las principales ciudades que ya sienten el desabastecimiento y crece la crisis política y social que atraviesa al país vecino.
En diálogo con CIUDAD TV, la periodista Maya Soraide, informó que se registran “más de 50 bloqueos en diferentes regiones del país pero, sin dudas, La Paz es uno de los Departamentos más afectados. Los conflictos se han centrado no solamente en La Paz sino también el la ciudad de El Alto”.
“Durante estas semanas hemos visto una especie de pulseta entre diferentes sectores de movilizados y el Gobierno. Si bien estas movilizaciones comenzaron como protestas legítimas, porque se pedía la promulgación de la ley 17/20 de conversión de tierras -entre otras peticiones legítimas- poco a poco estas protestas se fueron convirtiendo en un solo pedido que es la renuncia del presidente Rodrigo Paz”, afirmó.
Comentó que el sábado, el Gobierno dio a conocer un operativo policial militar, denominado Banderas Blancas. “El objetivo de este operativo era abrir un corredor humanitario, sin embargo, el Gobierno se encontró con que en varios puntos, en específico en la ciudad de El Alto, si bien en algún momento se logró dispersar a todas las personas que se manifestaban en este lugar, los grupos comenzaron a reagruparse. Incluso, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, denunció que hasta horas de la noche fue víctima de un intento de atentado por así mencionarlo”, describió.
Una de las medidas anunciadas por el presidente Paz durante la mañana de esta jornada tiene que ver con la “remisión de sueldos”. “Muchas personas comentaban que esta decisión llega bastante tarde”, dijo y explicó que en la Constitución de Bolivia “hay una parte específica que, al menos en el sector público, ningún funcionario público puede ganar más que el presidente. Y si el sueldo del presidente pasa de 22 mil bolivianos a 11 mil bolivianos, en la escala muchos funcionarios público tendrán que rebajar sus sueldos”. Aseguró que en la Asamblea Legislativa muchos expresaron su desacuerdo.
Informó que el sábado el Senado aprobó una ley que norma los estados de sitio. “Ahora serán los diputados los encargados de dar el veredicto final con respecto a esta ley y muchos están a la expectativa de qué podría pasar ya que los asambleístas no están de acuerdo con las ultimas determinaciones del Presidente con respecto al tema del sueldo. Muchos creen que en algún punto la asamblea podría darse la vuelta en contra del Presidente”.
Aseguró que en las calles, en este momento, hay “un gran trabajo de coordinación entre la Policía y los militares”. Indicó que si bien estas fuerzas del orden “en Bolivia son conocidas como muy represoras”, al menos en la parte del operativo del corredor humanitario “definitivamente los efectivos policiales mostraban banderas blancas y reacios a la represión a excepción de aquellos lugares en los que comunarios y personas del lugar que estaban bloqueando comenzaron a lanzar todo tipo de objetos”.
Respecto a las manifestaciones en el centro, las cuales calificó de “muy violentas”, señaló que hay dos puntos de vista. “Si bien la comunidad internacional y varios medios de comunicación vienen cubriendo, solo se ha visto una parte de lo que realmente se está viviendo en la ciudad de La Paz y es la parte en que la policía comienza a reprimir a todas aquellas personas que quieren ingresar a la Plaza Murillo donde se encuentran varias instituciones importantes para el Estado”.
“Otra de las perspectivas que no se muestra es lo violentas que pueden llegar a ser estas movilizaciones. Se han registrado saqueos a pequeñas tiendas, a personas civiles que nada tienen que ver con el Gobierno ni la movilización”, sostuvo.
“En ciertas partes del país, ciudadanos civiles piden de forma voluntaria el estado de excepción o el estado de sitio, algo que no se ha visto en mucho tiempo”, afirmó.
“Todavía existe la duda sobre quién realmente está detrás de estas movilizaciones”, dijo la periodista, quien mencionó a Evo Morales como uno de los hombres más mencionados. “Primero comenzó como una sospecha del gobierno queriendo inculpar a alguien por el descontento social y político que hay en el país. Pero, poco a poco, mientras avanzaba semana a semana todo el conflicto, también Evo Morales utilizó los medios que tienen para mencionar que la única salida a este conflicto sería que el presidente actual, Rodrigo Paz, llame a elecciones en un periodo de 90 días”, indicó. No obstante, aclaro que esa es “solo una cara del cubo, son muchas cosas las que están pasando”.
Soraide también dijo que se desconoce a dónde llega la ayuda humanitaria que envían desde otros países. “A pocos días de cumplirse un mes de ser cercados en La Paz hay desabastecimiento. No hay carne de pollo, no llegan las medicinas, no hay insumos médicos. El utilizar términos como corredor humanitario hace que de alguna forma en la ciudad de La Paz no sintamos que estamos en medio de un conflicto social en el país sino en una crisis que se puede asemejar a una guerra”.
Aseguró que la empresa estatal encargada de hacer llegar productos de la canasta familiar “no cumple ni abastece toda demanda en la ciudad de La Paz, tanto así que el Gobierno mencionó que el avión Hércules que fue enviado por Argentina es utilizado por soldados para poder distribuir carne de pollo en La Paz. Y fue una declaración que le costó mucho a nivel social al Gobierno ya que el kilo de pollo en la ciudad llegó a costar entre 100 bolivianos y 130 bolivianos, de haber costado 14 o 20 bolivianos”.




