Diego Gutiérrez, ministro de Desarrollo Humano de la provincia, visitó los estudios de CIUDAD TV y detalló las acciones y políticas públicas implementadas para el cuidado de las personas en contexto de vulnerabilidad ante la llegada de las bajas temperaturas.
“Es triste, es duro porque en estos fríos que son insoportables hay personas sin hogar, en situación de calle. Y nosotros tenemos dispositivos, paradores nocturnos”, sostuvo el funcionario.
El Ministerio cuenta con una dirección a cargo de Paula Villalba que gestiona los paradores nocturnos para hombres y para mujeres. Aclaró que a la vez que se fortalece esa labor, “el trabajo social es ayudarlos a salir de la calle”. “Una cosa es el contexto climatológico que complica la situación, por eso hicimos operativos y entregamos frazadas porque muchos no quieren institucionalizarse sino permanecer en la calle”, comentó y mencionó que los paradores cuentan con normas de convivencia, de conducta. Se evalúa a las personas previo a su ingreso a estos espacios, si están alcoholizadas o bajo efectos de estupefacientes o con posibles problemas de salud infecciosos, se activa un protocolo médico y de traslado en vehículos especiales hacia el hospital para una evaluación previa antes de su ingreso formal al dispositivo.
Actualmente hay un margen importante de ocupación; por ejemplo, en uno de los paradores con capacidad para 40 personas, se encuentran alojadas 17. La red de 4 dispositivos distribuidos en la capital puede albergar un total de 160 personas, lo que cubre el censo estimado de entre 50 y 130 personas en situación de calle en la ciudad de Resistencia. “Los tenemos identificados y la idea es hacer un trabajo un poco más completo y ver si podemos darles un oficio, la posibilidad de recuperar una vida normal”, afirmó.
A las personas que buscan albergue les proporciona un régimen completo de comidas (desayuno, almuerzo, merienda y cena), además de calzado, pantalones, camperas y pulóveres y ropa de cama limpia. Para quienes se niegan a institucionalizarse por temor a perder sus ingresos informales cotidianos, se realizan operativos específicos para entregarles frazadas en la vía pública.
Inserción social
El funcionario, habló de la problemática de los “trapitos” y reconoció la complejidad detrás de los cuidacoches. Señaló que si bien el municipio implementará medidas debido a denuncias de inseguridad o violencia, desde la perspectiva social no se puede generalizar. El plan de acción del gobierno provincial y municipal no busca “esconder la mugre bajo la alfombra”, sino ofrecer soluciones de formalización y contención a quienes tengan intenciones de mejorar su calidad de vida.
Desafíos presupuestarios
Gutiérrez reparó en que mantener las estructuras habitacionales en condiciones y disponer del personal calificado genera una fuerte demanda económica en un contexto financiero provincial difícil.
Aseguró que todas las áreas clave (salud, educación, jubilaciones y sueldos públicos) dependen de la misma caja financiera “finita”.
Llamó a “buscar el equilibrio institucional”. Hizo hincapié en la necesidad de un diálogo “intrapoderes” con el Poder Judicial y explicó que en ocasiones se dictan medidas cautelares o resoluciones inmediatas (como la entrega urgente de viviendas) que resultan inviables de ejecutar por la falta de disponibilidad de recursos, afectando los derechos de otras personas que se encuentran en lista de espera. “En momentos tan difíciles económicos, financieros de la provincia lo que tiene que primar es el trabajo intersectorial, interministerial y también intrapoderes para encontrar las mejores soluciones que no tengan un impacto económico tan fuerte”, afirmó.




