En entrevista televisiva, la diputada provincial Katia Blanc planteó que la dirigencia política debe dejar de enfocarse en las internas y el calendario electoral para priorizar la situación económica y social. “Hay que dejar de mirarse el ombligo y volver a la agenda de la gente”, sostuvo, y cuestionó que “se habla mucho de elecciones, pero poco de la crisis real”.
Blanc remarcó que el principal problema hoy es la pérdida del poder adquisitivo y la dificultad para sostener el empleo. “La realidad es que no se llega a fin de mes, y esa es la agenda”, afirmó. En ese sentido, reclamó mayor responsabilidad política: “La gente quiere respuestas, no gritos ni circo”, dijo, en referencia al clima de confrontación en los ámbitos institucionales.
Estado impulsor
Blanc también marcó una diferenciación en el rol del Estado. “No queremos un Estado asistencialista ni uno ausente. Queremos un Estado impulsor, que acompañe y genere condiciones para producir”, afirmó. En esa línea, cuestionó la política económica nacional: “Se planteó achicar el Estado, pero sin generar herramientas para el privado. Eso no pasó”.
La diputada vinculó su posicionamiento político con una mirada pragmática de la gestión y defendió la necesidad de priorizar acuerdos por sobre diferencias partidarias. En ese marco, expresó su pertenencia al Frente Renovador que conduce Sergio Massa y destacó coincidencias en el diagnóstico del país.
Blanc definió esa línea como una posición de equilibrio. “Nosotros somos del boulevard del medio”, señaló, al plantear que ese enfoque es necesario “para poder ordenar la Argentina”.
A la vez, advirtió sobre el impacto social del deterioro económico. “Detrás de cada empleado hay familias”, subrayó, y describió un escenario de estancamiento, con aumento de costos y caída del consumo. “Todo aumentó: la luz, el agua, el combustible. Las personas se pasan el mes eligiendo qué deudas pagar y qué no, es una especie de elige tu propia aventura permanente”, subrayó e insistió en que la prioridad “debe ser atender las urgencias del pueblo”.
Las Pymes ahogada
En paralelo, la legisladora puso el foco en la crisis de las pequeñas y medianas empresas, a las que definió como “ahogadas” por el contexto económico. Según explicó, el sector enfrenta una combinación de presión impositiva, suba de tarifas y caída del consumo. “Un empleado no llega a fin de mes y al empleador le cuesta el doble por impuestos. Es una ecuación inviable”, señaló.
Como parte de sus propuestas, planteó medidas para dinamizar la actividad productiva, entre ellas la creación de una “ventanilla única” para simplificar trámites y reducir tiempos administrativos. “Presentás la carpeta y cada área tiene un tiempo determinado para responder. Hoy, muchas veces, tu trámite queda durmiendo”, explicó. Además, insistió en la necesidad de avanzar hacia un esquema de “burocracia cero” y criticó la falta de previsibilidad: “Las habilitaciones cambian según el color político del intendente. Eso no puede pasar”.
Por otra parte, se refirió a las audiencias públicas por la tarifa de luz y agua. “Fui la única diputada que fue a las audiencias del interbloque opositor”, sostuvo, en referencia a su participación presencial en instancias vinculadas a SAMEEP y SECHEEP dónde expuso la situación de los sectores económicos de la provincia y cómo les impacta la tarifa. “Hay que gestionar, no importa el color político, hay que golpear las puertas de Nación. Se necesita un Estado impulsor, no uno que traslade costos al usuario”, añadió.
Esa lógica, dijo, debe trasladarse al trabajo legislativo. “No miremos quién presenta un proyecto. Si realmente confiamos, acompañémoslo”, planteó. Y concluyó: “La gente quiere respuestas, no nuestras discusiones”.




