En contacto con Radio Uno, Formosa, desde la firma Teko destacaron el crecimiento de la actividad, el cambio en el consumo y un modelo innovador de cría sin antibióticos. Uno de los aspectos más destacados del sistema es su esquema productivo, basado en la cría de pacú en antiguos campos arroceros.
La producción de pacú en cautiverio en la región sigue consolidándose y sumando mercados. Marcos Meichtry, integrante del área de piscicultura de la firma en Puerto Las Palmas, brindó detalles sobre el crecimiento del sector y las proyecciones para este año.
El referente recordó que la empresa concretó su primera exportación a Estados Unidos en abril de 2024 y una segunda en junio de 2025, y adelantó que para este 2026 prevén al menos dos nuevos envíos. “La gente que lo prueba, le gusta y le resulta interesante también el método de producción”, sostuvo.
Uno de los aspectos más destacados del sistema es su esquema productivo, basado en la cría de pacú en antiguos campos arroceros. A diferencia de los modelos intensivos, donde hay alta concentración de peces, en este caso trabajan con baja densidad: un pez cada cinco metros cuadrados.
“Eso permite que el animal no se estrese, no se enferme y no necesite antibióticos ni sistemas de oxigenación artificial”, explicó Meichtry, quien además subrayó que se trata de una especie nativa.
El sistema combina la producción de arroz con la piscicultura, lo que permite aprovechar restos de cosecha como alimento natural, complementado con proteínas vegetales como soja o maní, reduciendo costos y haciendo más sustentable la actividad.
Actualmente, la firma cuenta con unas 720 hectáreas destinadas a este esquema, con aproximadamente 580 en producción activa y cerca de un millón de peces en distintas etapas de engorde.
En el mercado, el producto más demandado es el filet de pacú sin espinas, aunque también crecen las opciones elaboradas como hamburguesas y medallones, elaboradas a partir del aprovechamiento integral del pescado.
De cara a Semana Santa, uno de los momentos de mayor consumo, desde la empresa señalaron que las ventas acompañan la demanda. Además, destacaron un avance clave: la certificación de arroz orgánico dentro del mismo sistema productivo, lo que abre nuevas oportunidades comerciales.
Así, el pacú producido en la región se posiciona no solo como alternativa en el consumo local, sino también como un producto con proyección internacional.
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