Luego del rechazo mostrado por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) a la resolución 201/2026 del Senasa, con la que se habilitan cambios en la operatoria de la vacunación bovina – permitiendo que la apliquen los veterinarios privados y diluyendo el rol de los entes sanitarios y fundaciones que hasta ahora coordinaban las campañas -, la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER) emitió un descargo propio.
Además de calificar a la medida como “innecesaria, inoportuna e inscripta en una lógica economicista”, la entidad apuntó contra las intensiones del gobierno. “Tenemos serias sospechas fundamentadas en las acciones precedentes que el Gobierno en un cortísimo plazo ya tiene decidido modificar el status sanitario para pasar ser a libres sin vacunación, hecho que sería totalmente de espaladas a los productores y dejando de lado décadas de trabajo responsable”, señalaron.
“La sanidad del rodeo no puede comprometerse por decisiones políticas, cuando es estrictamente una cuestión sanitaria”, remarcaron en este sentido.
Luego, y buscando hacer un mea culpa, FARER sostuvo: “El actual sistema puede ser perfectible, pero ha permitido garantizar la correcta aplicación de la vacuna, el mantenimiento de la cadena de frío y una cobertura sanitaria amplia en todo el territorio, logrando una inmunidad de rodeo exitosa, en base a una cobertura vacunal no menor al 95% en un plazo breve”.
Finalmente, y en línea con CRA, consideraron que además de conducir a una “fragmentación del sistema y debilitamiento de los controles”, algo que “podría tener consecuencias directas sobre el posicionamiento internacional de la carne argentina”, esta modificación atenta contra el “carácter solidario del modelo vigente”.
“La vacunación en zonas de frontera y entre pequeños productores que, en un sistema totalmente individualizado, podrían quedar en desventaja”, concluyeron.
Bichos de Campo




