A primera hora del lunes, el ejército de Israel lanzó una nueva ola de ataques “a gran escala” contra objetivos de la infraestructura de Teherán. Como consecuencia, Irán renovó los ataques contra sus vecinos del Golfo y amenazó nuevamente con comenzar un embate contras las plantas eléctricas.
Israel lanzó una nueva ola de ataques contra infraestructuras energéticas y tecnológicas en Teherán, capital de Irán, durante la noche del domingo y las primeras horas de este lunes, según informó la Fuerza de Defensa de Israel. El operativo provocó cortes eléctricos en cinco zonas y una serie de explosiones de alta intensidad, confirmadas por las autoridades israelíes.
En respuesta, Irán activó la operación “Promesa veraz 4”, la número 75 de su estrategia defensiva, dirigida contra instalaciones militares y posiciones de soldados israelíes en distintos territorios palestinos ocupados por la entidad sionista.
De acuerdo con la inteligencia israelí, los ataques iraníes se ejecutaron cerca de la medianoche mediante misiles balísticos y drones, impactando nuevos emplazamientos militares.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica aseguró que la ofensiva fue dedicada a los mártires caídos en combates anteriores, destacando el impacto en la base aérea del Príncipe Sultán en Al-Kharj, alcanzada con misiles de largo alcance.
Por su parte, el servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA) informó en la plataforma X que sus equipos fueron desplegados en las zonas afectadas y que “no se reportaron víctimas”. Tel Aviv exhortó a la población a dirigirse a lugares seguros mediante mensajes telefónicos directos.
Horas antes, el presidente de EE.UU., Donald Trump, dio un plazo de 48 horas a Teherán para que abriera el estrecho de Ormuz, diciendo que de lo contrario Estados Unidos “aniquilaría” las plantas eléctricas de Irán.
La Nación/Telesur




