El acuerdo, rubricado esta semana con la participación del Ministerio de Producción, la Fundación para el Desarrollo de la Citricultura (Fundanea) y la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), contempla el financiamiento de gestiones técnicas y legales necesarias para lograr la habilitación sanitaria del mercado estadounidense.
El Gobierno de Corrientes, junto al sector privado y entidades técnicas, dio un paso clave para el sector citrícola con la firma de un convenio que busca reactivar y fortalecer la actividad, con un objetivo estratégico: avanzar en la apertura del mercado de Estados Unidos para los cítricos dulces.
El acuerdo, rubricado esta semana con la participación del Ministerio de Producción, la Fundación para el Desarrollo de la Citricultura (Fundanea) y la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), contempla el financiamiento de gestiones técnicas y legales necesarias para lograr la habilitación sanitaria del mercado estadounidense.
En diálogo con Perfil Productivo, el productor citrícola de Mocoretá, Cristian Cometti, explicó que uno de los puntos centrales del convenio es el sostenimiento de una consultora especializada en Estados Unidos, encargada de llevar adelante las gestiones legales para destrabar el ingreso de frutas frescas.
“Hoy Estados Unidos permite el ingreso de jugo y limón, pero no de cítricos dulces. Esto responde a políticas de protección de su producción, aunque en los últimos años, con el avance del HLB, comenzaron a demandar fruta del exterior”, señaló.
Un mercado estratégico
La posibilidad de acceder al mercado norteamericano representa una oportunidad significativa para el sector. Según Cometti, el nivel de consumo es tan alto que la producción argentina no llegaría a cubrir ni el 2% de la demanda.
“Para nosotros sería algo muy positivo. Más que un negocio extraordinario en términos de rentabilidad, es una oportunidad para colocar producción que hoy muchas veces queda sin vender”, explicó. En ese sentido, recordó que en la última campaña hubo casos de fruta que quedó sin cosechar por falta de mercado.
Actualmente, países como Chile, Perú, Uruguay y Brasil ya cuentan con habilitación para exportar cítricos dulces a Estados Unidos, lo que marca el desafío competitivo para Argentina.
Condiciones sanitarias y certificaciones
Uno de los aspectos clave en este proceso es el cumplimiento de estándares sanitarios y de calidad. En ese sentido, Cometti destacó que la región ya fue auditada por autoridades internacionales y obtuvo resultados positivos.
“Hace algunos años recibimos inspecciones en la zona de Mocoretá. Evaluaron producción, empaques e infraestructura, y los resultados fueron satisfactorios. Estamos en condiciones de exportar, aunque habrá que hacer ajustes”, explicó.
El productor remarcó que las exigencias no difieren significativamente de las que ya rigen para otros mercados como Europa o países árabes, donde parte de la producción local ya tiene presencia.
Además, señaló que muchas quintas y empaques de la región ya cuentan con certificaciones internacionales y aplican buenas prácticas agrícolas, lo que facilita la adaptación a nuevos mercados.
Infraestructura y desafíos
En paralelo al avance comercial, el sector también plantea necesidades vinculadas a infraestructura. Entre los principales puntos mencionados aparecen mejoras en el tendido eléctrico y en la red vial rural.
“En Mocoretá tenemos un consorcio caminero activo y se avanzó mucho en energía, pero hay líneas que necesitan renovación. También se planteó la necesidad de pasar del mantenimiento a mejoras estructurales en caminos”, indicó.
El Gobierno provincial anunció una inversión de 70 millones de pesos a través del fondo fiduciario, que estará destinada a acompañar estos procesos y fortalecer la competitividad del sector.
Mano de obra y contexto productivo
Respecto a la capacidad operativa, Cometti aseguró que la región cuenta con experiencia y mano de obra suficiente para afrontar una eventual expansión exportadora. “La actividad citrícola en la zona está consolidada. Hay cuadrillas de cosecha y empaque, y en temporada alta incluso llega gente de otras localidades”, explicó.
En cuanto al marco laboral, consideró que los posibles cambios aún generan incertidumbre, aunque no representarían un obstáculo para el desarrollo de la actividad.
Diversificación
Además de la fruta fresca, el sector también avanza en la industrialización. Mocoretá cuenta con una planta de jugos que ya exporta a mercados exigentes como Japón, además de Israel, Italia, España y Alemania.
“Logramos cumplir con certificaciones muy estrictas. Eso demuestra que estamos a la altura de competir a nivel internacional”, destacó.
Con este nuevo impulso y el acompañamiento del Estado, el sector citrícola correntino busca consolidar su posicionamiento y abrir nuevas oportunidades en el mercado global, con Estados Unidos como uno de los principales objetivos.
El Litoral




