La subsecretaria de Género y Diversidad del Chaco, Sonia Valenzuela, explicó cómo se articulan los operativos ante casos de trata, el acompañamiento a víctimas de violencia y las metas de gestión para 2026, con eje en la capacitación y la autonomía económica.
En los estudios de CIUDAD TV, Valenzuela se refirió a la intervención reciente del Estado provincial en un caso de presunta trata de personas que involucró a una familia de Gancedo trasladada a la provincia de Buenos Aires bajo promesas laborales incumplidas.
“Es una familia de Gancedo que con una promesa de determinadas condiciones de trabajo y de pago fueron a trabajar a la provincia de Buenos Aires”, explicó. Según relató, “por unas situaciones particulares de la familia y por no haber cumplido estas promesas de pago y de condiciones, sobre todo, de cómo iban a hacer su trabajo, el padre de familia denuncia y se empieza a mover todo el sistema que tiene que ver con la cuestión de trata de personas a nivel nacional”.
Valenzuela detalló que interviene el Comité Nacional contra la Trata, “que está a cargo de Verónica Toller”, y que “cada provincia tiene un punto focal”. En el caso de Buenos Aires, señaló que actúa el equipo de rescate, que debe “corroborar cómo están las víctimas, hacer una asistencia psicológica” y dar intervención a la Justicia.
“Todo ese proceso se hizo hasta que pudimos traerlos hasta acá”, indicó. En Chaco, el punto focal es “la doctora Perelli”, quien “ha llevado adelante este operativo, los puso en resguardo en su vivienda”. La familia, integrada por varios niños de entre 2 y 18 años, fue asistida “de diferentes formas”. El caso ocurrió en enero y recientemente el equipo volvió a visitarlos para actualizar informes y evaluar necesidades.
En cuanto a estadísticas, afirmó que durante el año pasado en Chaco hubo “dos casos de explotación sexual”, aunque se recibieron personas chaqueñas que habían sido explotadas laboralmente en otras provincias. “En la provincia no hemos tenido gente que denuncie que ha sido explotada tanto laboral como sexualmente y que la hayan ido de otras provincias a hacer explotadas acá”, precisó.
“En general las víctimas de trata que hemos tenido son chaqueñas o chaqueños que están en otras provincias y vienen a su lugar de origen”, agregó.
Valenzuela recordó que está disponible la línea nacional 145 para denuncias de trata y destacó la articulación con la Comisión Nacional. Señaló que el año pasado Chaco fue sede del primer Congreso Nacional de puntos focales, lo que permitió intercambiar experiencias entre provincias: “La idiosincrasia de cada provincia no es la misma y las necesidades ni las vivencias son la misma y el interconectar, interactuar con otros hace que se mejore y se pueda visibilizar de otra manera el problema”.
También mencionó un caso bajo sospecha que involucró a una menor, a partir de una denuncia policial. “Tuvimos en resguardo a la menor durante aproximadamente dos semanas hasta que se determinó a través del juzgado la entrega de la menor a la madre”, indicó, y aclaró que se investigó si hubo connivencia.
Violencia de género y femicidios
En relación con la asistencia en casos de violencia de género, Valenzuela sostuvo que la Defensoría Nacional reconoció una baja en los femicidios en la provincia, aunque advirtió que “las cifras siguen siendo altas”. “No así las denuncias, eso va incrementándose”, afirmó, y recordó que el año pasado estuvo atravesado por “el largo juicio que fue el de Cecilia”.
Sobre el acompañamiento a víctimas, explicó que muchas veces las mujeres “van a hacer como un descargo, como a contar la situación”, pero remarcó: “Lo importante es hacer la denuncia para que pueda la Justicia actuar en consecuencia”.
Detalló que, una vez dictadas medidas judiciales, la Comisaría de la Mujer puede entregar dispositivos de alerta. En los casos de mayor gravedad se implementan “dispositivos duales donde él y ella tienen el dispositivo, ella puede escuchar como un teléfono cuando él esté cerca y la policía inmediatamente está monitoreando esta situación y sabe quién se acercó y llegan con más inmediatez”.
Atribuyó la baja de femicidios a la articulación entre la Policía, la asistencia del área y la respuesta judicial: “Se ha logrado esa alianza (…) y eso es lo que nos está ayudando un poco a bajar esas cifras”.
Metas y desafíos de 2026
De cara a 2026, la subsecretaria señaló que la planificación incluye sostener el abordaje de la violencia y fortalecer la autonomía económica. “Lo que está planificado para esta etapa del 2026 es otro tipo de tratamiento sin dejar de lado lo que tenga que ver con la violencia, sino empoderar a la mujer a través de capacitaciones y de proyectos que generen una economía, que generen ingresos para estas personas que no encuentran la salida”, explicó.
En ese marco, recordó una experiencia realizada con apoyo del CFI, la UNNE y la Fundación Sumadoras, en la que 40 mujeres se capacitaron en construcción en seco. “Ahora están trabajando en blanco en diferentes lugares (…) y eso lo vamos a repetir”, adelantó.
También anticipó que se prepara junto a la Universidad Nacional del Nordeste una capacitación para emprendedoras y pymes durante la segunda mitad del año, orientada a la gestión y administración de proyectos productivos. “El desafío es poder capacitar a la mayor cantidad de personas”, concluyó.




