El Instituto Malbrán confirmó el primer caso de sarampión del año en el país y el Ministerio de Salud de la Nación emitió una alerta epidemiológica. La médica infectóloga Cristina Euliarte explicó en diálogo con CIUDAD TV que la cobertura cayó tras la pandemia y advirtió que “para estar protegido contra el sarampión tenemos que tener dos dosis”.
La confirmación del primer caso de sarampión en Argentina encendió la alerta sanitaria. El Instituto Malbrán registró el contagio en una persona de 29 años con domicilio en Capital Federal y, ante esta situación, el Ministerio de Salud de la Nación emitió una alerta epidemiológica para reforzar la vigilancia y la vacunación.
La médica infectóloga Cristina Euliarte advirtió que la baja en las coberturas de vacunación abre la puerta a la reaparición de la enfermedad. “Desde el año 85 estábamos prácticamente tranquilos con esto, pero desde la pandemia y también por otras razones, lo que pasó es que se dejó de hacer las vacunas como corresponde”, señaló.
Explicó que el país contaba con alrededor de un 90% de cobertura. “¿Qué significa eso? Que la mayoría de los chicos estaban bien vacunados y protegidos contra la enfermedad. Al dejar de vacunarse empezamos a perder esa cobertura y actualmente estamos en un 85% para la primera dosis”, detalló.
La situación es más preocupante en la segunda aplicación. “Para estar protegido contra el sarampión tenemos que tener dos dosis. En la segunda dosis estamos alrededor del 45%. Es bajísima, entonces tenemos una gran cantidad de niños que no están protegidos contra el sarampión”, afirmó.
Cambios en el esquema de vacunación
Euliarte explicó que la primera dosis se aplica al año de vida y que se modificó la edad de la segunda dosis para acelerar la protección. “La primera dosis siempre es al año de vida. La segunda dosis se va a poner para los chicos que nacieron antes del 30 de junio del 2024 cuando cumplan 5 años. Los nacidos a partir del primero de julio del 2024 van a ponerse la segunda dosis a los 18 meses”, precisó.
“Con esto tratamos de adelantar la vacunación para que los chicos estén más rápidamente protegidos”, agregó.
En relación al caso confirmado, indicó que no se conocen todos los detalles, pero remarcó la importancia de la inmunización en adultos. “La vacuna se puede poner en el adulto, el adulto tiene que tener dos vacunas. Para estar bien protegidos, los adultos tienen que tener dos dosis de vacuna”, sostuvo.
Recordó que quienes no tengan el esquema completo pueden concurrir a cualquier vacunatorio para recibir asesoramiento. “Si los adultos tienen dos dosis están bien protegidos, la enfermedad no se va a introducir entre nosotros”, señaló.
Cómo se manifiesta y cómo se contagia
La infectóloga describió el cuadro clínico en personas no vacunadas. “El sarampión es una enfermedad con mucha fiebre, comienza con fiebre de 40 grados con aparición de una erupción en la piel que aparece generalmente detrás de los lóbulos de la oreja y se disemina por toda la cara”, explicó.
Detalló que el primer día afecta cara y cuello, el segundo se extiende al tórax y el tercero a los miembros inferiores. “Esos tres días el paciente tiene fiebre altísima, 39 o 40 grados. Eso va acompañado de rinitis, mucho moco nasal, dolor de garganta y mucha fiebre”, indicó.
Advirtió que puede haber complicaciones como deshidratación u otitis y que, tras unos seis o siete días, la fiebre desciende y la erupción comienza a desaparecer con descamación de la piel.
También subrayó el alto nivel de contagiosidad. “Es muy contagioso, porque se contagia por el movimiento del aire. El paciente puede ir a una guardia, está tosiendo, el virus queda suspendido en el aire por una hora o dos horas”, explicó.
En ese sentido, recordó que el período de incubación es largo y que, ante la detección de un caso, se realiza vacunación de bloqueo para limitar el foco. Sin embargo, advirtió que cuando los casos no se consultan a tiempo, la transmisión puede extenderse sin ser detectada, como ocurrió en brotes anteriores.
“La ventaja que uno tiene con el sarampión es que si aparece un caso en un determinado barrio, uno rápidamente lo detecta y comienza la vacunación de todos los que no tengan la vacunación completa”, concluyó.




