La Asociación Federal de Raíces Criollas decidió apartar al histórico cantor luego de su presentación con el presidente en el Festival Nacional de la Doma y el Folklore, desatando un fuerte debate en el ambiente folklórico. ”Nuestros valores históricos están del lado del pueblo”, señalaron desde la entidad.
Lo que parecía una imagen más dentro del Festival Nacional de la Doma y el Folklore de Jesús María terminó convirtiéndose en un hecho de alto impacto dentro del mundo del folklore argentino. La participación del Chaqueño Palavecino junto al presidente Javier Milei no solo generó reacciones encontradas entre el público y colegas, sino que derivó en una decisión inédita: su expulsión de la Asociación Federal de Raíces Criollas.
Durante el festival, el artista compartió escenario con el mandatario e interpretó “Amor Salvaje”, una escena que rápidamente se viralizó y encendió el debate sobre el vínculo entre la música popular y el poder político. La respuesta institucional no tardó en llegar.
El comunicado y los motivos de la expulsión
A través de un comunicado oficial, la Asociación Federal de Raíces Criollas explicó que la decisión responde a una incompatibilidad de valores. Según expresaron, la organización se formó y consolidó defendiendo el folklore como una expresión del pueblo, la solidaridad, la justicia social y una identidad cultural alejada de los espacios de poder.
“Nuestros valores históricos están del lado del pueblo, no del poder”, señalaron desde la conducción, dejando en claro que la aparición del Chaqueño junto al presidente fue interpretada como una toma de posición política que contradice los principios de la entidad.
El texto remarca que el “marco político” del evento no representa los valores culturales y sociales que la asociación sostiene desde su fundación, motivo por el cual resolvieron su desvinculación.
Debate abierto en el folklore
La decisión generó un fuerte debate dentro del ambiente folklórico, un espacio históricamente atravesado por miradas diversas pero también por una tradición de compromiso social. Mientras algunos defienden la libertad individual del artista para compartir escenarios sin condicionamientos, otros cuestionan el impacto simbólico de hacerlo junto a una figura política que divide aguas.
La expulsión del Chaqueño Palavecino marca un precedente dentro del folklore argentino y reaviva la discusión sobre los límites entre la expresión artística, la identidad cultural y la política.
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