En diálogo con los estudios de CIUDAD TV, el presidente de la Administración Provincial del Agua, Jorge Pilar, habló de los controles periódicos y vigentes que llevan adelante en zonas de lagunas para evitar el relleno de estos espejos de agua y el perjuicio que ocasionan al drenaje natural principalmente en el Gran Resistencia.
“Lo que se hace es retirar los rellenos, la mayoría de las situaciones son rellenos ilegales no autorizados y, por supuesto, son inconvenientes porque solo quedan 30 cuerpos de aguas lagunares en el área metropolitana que cumplen una función hidroambiental fundamental para el drenaje pluvial urbano. O sea, son cuerpos amortiguadores”, sostuvo.
Respecto de las familias, aclaró: “No estamos demoliendo viviendas terminadas, sino en sus comienzos”. “Muchas de esas familias nos comentaron que son impulsadas por algunos personajes de la política que tratan de recrear aquello que en otra época se conocía como ‘la industria del inundado’. Lo repudiamos profundamente porque con la necesidad de la gente no se juega. Instalarse ahí es de alguna manera condenar a esta gente a una situación de zozobra en el presente y en el futuro”, afirmó.
En otro orden de cosas, Pilar fue consultado por la situación de anegaciones recurrentes en populosas barriadas como La Rubita. Rechazó del mismo modo que gestiones anteriores hayan permitido que se generen asentamientos “en lugares absolutamente inadecuados y sin condiciones de infraestructura que les brinden un servicio de drenaje pluvial urbano”.
“Ahora estamos en una situación de hecho que estamos trabajando junto con la Secretaría de Ordenamiento Territorial para ver como se va resolviendo esa situación”, afirmó el funcionario.
“Esas personas no son un número más. Tienen nombre, apellido y sueños; expectativas de una vida mejor. Lamentablemente, cuando no se planifica y se hacen las cosas con, tal vez, alguna expectativa electoral y no mucho más que eso, los resultados lamentables están a la vista. lo mismo que con los pavimentos que se ejecutaron con el Fondo Sojero y que cuando tenemos algún evento meteorológico importante son las primeras calles que quedan bajo agua”, sostuvo.
Habló también de situaciones de coyuntura y de planificaciones a futuro “para tener un Chaco mejor en el que todos tengamos igualdad de oportunidades”.
En el caso de La Rubita, así como ocurre con zonas muy complicadas de Barranqueras y de Puerto Vilelas, señaló que se articula con organismos como Vialidad Provincial para atenuar las consecuencias generadas por construcciones precarias en zonas no habilitadas para el desarrollo urbano.




