El sector de la construcción en la provincia del Chaco atraviesa un escenario de fuerte incertidumbre, marcado por la paralización de obras, despidos y una caída sostenida de la inversión pública. Así lo advirtió el secretario general de la UOCRA Chaco, Ariel Ledesma, en declaraciones a CIUDAD TV, donde expresó su preocupación por la falta de previsibilidad para 2026 y cuestionó la agenda nacional en materia laboral.
“Nosotros creíamos que íbamos a seguir con el ritmo de obra que dejamos en diciembre y arrancar en enero, pero ya empezamos a tener paralizaciones, y eso nos preocupa mucho”, afirmó el dirigente gremial. Según explicó, se trata de obras que venían a buen ritmo y con una cantidad importante de trabajadores, pero que comenzaron a frenarse nuevamente, generando despidos e incertidumbre sobre su continuidad.
Ledesma puso el foco en el bajo nivel de inversión asignado a la obra pública en la región. “Lo venimos sufriendo año a año. Y lo grave es que no solo afecta a los trabajadores de la construcción, sino a toda la provincia”, sostuvo. En ese sentido, enumeró la falta de infraestructura básica como rutas, agua potable, cloacas y energía eléctrica, necesarias tanto para la vida cotidiana como para la producción.
El secretario general de la UOCRA remarcó que, si bien enero y febrero suelen ser meses de menor actividad, a esta altura del año ya deberían existir proyecciones claras. “A mediados de enero ya tendríamos que saber cómo va a ser el 2026, qué programas van a arrancar, tanto públicos como privados. Pero no vemos que empiece a moverse”, advirtió.
A la par de la caída de la actividad, el sindicato observa un crecimiento de la informalidad laboral. “Estamos viendo mucha informalidad en el sector, y en lugar de discutir cómo generar trabajo, nos quieren llevar todo el tiempo a hablar de reforma laboral”, cuestionó Ledesma. Para el dirigente, el eje debería estar puesto en crear empleo genuino y consumo: “Mientras no generemos puestos de trabajo y consumo, nunca vamos a poder discutir en serio una reforma”.
En ese marco, volvió a reclamar controles e inspecciones efectivas. “¿Por qué hay empresas que tienen todos los trabajadores formales y otras no? Ahí es donde tiene que estar el Estado controlando”, señaló, y pidió políticas de acompañamiento a las empresas para sostener y ampliar el empleo registrado.
Ledesma insistió en la necesidad de una mesa tripartita entre Estado, empresarios y trabajadores. “Nadie se salva solo. Es la única manera de salir adelante y de pensar en serio en la gente de la provincia”, afirmó. También cuestionó la forma en que el Gobierno nacional impulsa la reforma laboral, sin convocar a los sindicatos: “No estamos de acuerdo porque no fuimos convocados. Hay borradores, confusión y mucha incertidumbre, incluso para las propias empresas”.
Actualmente, el sector cuenta con alrededor de 4.000 trabajadores registrados, aunque la cifra ideal para la provincia debería oscilar entre los 8.000 y 10.000. “Cuando pasamos esa cantidad es porque la economía se empieza a mover en serio. La construcción es la madre de la industria, dinamiza todo”, explicó.
Respecto de la obra privada, Ledesma reconoció que hay un leve movimiento, pero aclaró que no alcanza para compensar la paralización de la obra pública. “Sin consumo no hay venta de departamentos ni confianza para invertir. Con poco crédito se puede ayudar un montón, tanto a las empresas como a quienes quieren acceder a una vivienda”, sostuvo.
Finalmente, el dirigente advirtió que, al ritmo actual, el panorama no muestra una mejora sustancial respecto del año pasado. “Vemos al 2025 un poquito mejor que el 2024, pero estamos en la misma situación. No vemos esa luz que nos diga que se van a generar más puestos de trabajo”, concluyó.




