El ministro de Producción, Oscar Dudik, aseguró que el sector agropecuario del Chaco inicia 2026 con mejores perspectivas tras un año marcado por la sequía y la posterior recuperación por lluvias. Destacó cifras récord de siembra y un cambio en el ánimo de los productores, aunque advirtió sobre precios bajos y altos costos logísticos.
En declaraciones a CIUDAD TV, el ministro de Producción del Chaco, Oscar Dudik, realizó un balance del año productivo, marcado por una fuerte sequía en el primer semestre y una recuperación parcial gracias a las lluvias en la segunda mitad de 2025. Destacó un cambio en el ánimo del sector agropecuario, aunque advirtió que persisten problemas estructurales vinculados a los costos, la infraestructura y el marco regulatorio.
El funcionario explicó que el inicio de 2025 estuvo atravesado por una sequía extrema que provocó la pérdida de gran parte de la cosecha agrícola y un fuerte impacto en la ganadería. Sin embargo, la llegada de lluvias durante el invierno permitió recomponer pasturas y reservorios de agua, lo que trajo alivio al sector ganadero y posibilitó la implantación de cultivos de invierno.
En ese contexto, Dudik señaló que en la provincia se sembraron casi 250 mil hectáreas de trigo y más de 500 mil hectáreas de girasol, cifras récord para el Chaco. Actualmente, gran parte de esos lotes están siendo utilizados para cultivos de segunda como soja, algodón y maíz, aunque las lluvias de diciembre retrasaron tanto las siembras como la cosecha de girasol.
Según precisó, la recolección de girasol alcanza entre el 70 y el 80%, con rendimientos históricos, aunque con precios en baja. “Más allá de los valores, el escenario general cambió y el productor hoy encara el nuevo año con otra expectativa”, sostuvo.
Retenciones, infraestructura y competitividad
El ministro valoró las medidas del Gobierno nacional orientadas a la reducción de retenciones y a la facilitación de las exportaciones, a las que calificó como “señales positivas” para un país que depende del sector agroalimentario para el ingreso de divisas. No obstante, remarcó que todavía son insuficientes si no se avanza en resolver los altos costos logísticos.
En ese sentido, puso el foco en la necesidad de mejorar rutas, ferrocarriles y la hidrovía Paraná–Paraguay, al advertir que el costo del flete hace inviable producciones como el trigo. “Llevar una tonelada a Rosario cuesta casi la mitad del valor del grano”, ejemplificó.
También subrayó la importancia de contar con energía y gas para el desarrollo industrial, y destacó avances en la solución del problema del agua potable en el interior provincial.
El rol estratégico del puerto y la forestación
Dudik destacó el potencial del puerto de Barranqueras como eje clave para bajar costos de transporte, pero advirtió que sin el dragado y el funcionamiento pleno de la hidrovía, el sistema sigue siendo ineficiente. “Hoy acopiamos y después tenemos que esperar meses para volver a cargar en camiones”, explicó.
En relación al sector forestal, el ministro se mostró optimista respecto a una resolución judicial que permita reactivar la actividad, actualmente paralizada por medidas cautelares. Reivindicó un modelo de desarrollo forestal sustentable, diferenciando el desmonte ilegal del aprovechamiento controlado del bosque nativo.
Controles ambientales y uso de agroquímicos
Por último, Dudik se refirió al endurecimiento de controles sobre el uso de herbicidas hormonales, cuya aplicación está prohibida en determinados períodos del año. Reconoció que el avance tecnológico trae beneficios productivos, pero alertó sobre prácticas irresponsables que dañan otros cultivos y el ambiente.
“Tenemos que producir más, pero de manera responsable. Hay que pensar en qué les vamos a dejar a las próximas generaciones”, afirmó, y adelantó que el Gobierno evalúa incrementar las multas ante infracciones ambientales.
Como balance general, el ministro aseguró que el Chaco inicia 2026 “mucho mejor que años anteriores”, con expectativas renovadas y el desafío de avanzar hacia un desarrollo productivo sostenible, con empleo genuino y menor dependencia del Estado.




