Dino Paganucci, comerciante de la zona céntrica de Resistencia, expuso las dificultades que generaron las intensas lluvias de los últimos días, reclamó cortes preventivos de calles y pidió que se avance con obras de desagües. Señaló fuertes pérdidas económicas y advirtió sobre los riesgos sanitarios para los locales gastronómicos.
El temporal extremo que afectó a la ciudad de Resistencia, con una lluvia extraordinaria de más de 160 milímetros caídos y más de 100 milímetros concentrados en las primeras dos horas de la madrugada, volvió a poner en foco las limitaciones de los sistemas de desagües urbanos en la región.
En ese contexto, comerciantes locales manifestaron su preocupación por el impacto de las precipitaciones intensas y reclamaron medidas preventivas para reducir daños. Dino Paganucci, comerciante de la zona de avenida 25 de Mayo, describió las dificultades atravesadas durante los últimos días.
“Han sido dos días tremendos y se espera un poco más.Pedismo que puedan prevenir esta situaciones, por lo menos hay que cortar las calles antes de tiempo”, expresó en diálogo con CIUDAD TV respecto del tránsito en momentos de anegamientos que afecta a los locales.
Paganucci cuestionó la falta de restricciones tempranas al tránsito durante el inicio del temporal. “El domingo a la madrugada tenían que haber cortado, porque existe la pelea entre vecinos, comerciantes y autos que pasan muy rápido, además de camiones”, señaló, y destacó que luego se haya avanzado en limitar la circulación. “Ahora pararon los colectivos, que era el daño mayor, junto con las camionetas”, indicó.
El comerciante planteó además la necesidad de avanzar con obras estructurales. “El gobernador Leandro Zdero hizo un buen trabajo en el pavimento. Tiene la oportunidad histórica de hacer los desagües este año, ahora que hay un poquito más de dinero que mandan de Buenos Aires para ese proyecto”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que los anuncios anteriores no se concretaron. “Durante mucho tiempo vimos proyectos que iban a hacer desagües, pero todo resultó virtual. Nada hicieron. Por favor, que solucionen el problema”, reclamó.
“Los comerciantes no estamos bien, me incluyo, pero también hay que ver qué se puede hacer para evitar estas situaciones”, expresó.
También explicó que el escurrimiento del agua suele demorar varias horas, lo que impide la reapertura de los locales. “A veces el agua tarda tres o cuatro horas en escurrir y ningún comercio puede abrir, menos los que trabajan con alimentos”, señaló. “Se necesita una limpieza tremenda, esperar y tener mucho cuidado. Esta tarde ya se empieza con la limpieza a fondo, con lavandina y alcohol al 70%”, agregó.
En cuanto a las pérdidas económicas, fue contundente. “No se facturó nada en dos días. Estos son los días donde se vende el 80% de los helados. Dos días sin facturar es tremendo”, sostuvo.




