La Federación Médica del Chaco alertó sobre la crítica e insostenible situación que atraviesa el sector de la salud privada. A través de un comunicado firmado por los principales círculos y colegios médicos de la provincia describió un escenario límite que amenaza la continuidad de las prestaciones.
La entidad identificó dos problemas centrales que ahogan financieramente a clínicas, sanatorios y profesionales. En primer lugar, denunció la “grave mora” en los pagos que el Instituto de Seguridad Social (InSSSeP) mantiene por prestaciones ya brindadas, lo cual afecta mes a mes la capacidad operativa. A esto se suma el retraso persistente en la actualización de los aranceles, valores que, según el acuerdo vigente, deberían ajustarse conforme a los aumentos salariales de la administración pública. Estos ingresos, completamente desfasados frente a la inflación, contrastan con el aumento sostenido de los costos operativos.
El subsidio forzoso y una advertencia severa
La Federación Médica sostuvo que este panorama se agrava en un contexto de recesión económica y aumento de insumos dolarizados. Esta combinación ha llevado a que los efectores privados se vean forzados a “subsidiar con recursos propios” la atención de pacientes cuya cobertura es responsabilidad del Estado provincial. Ante esto, la entidad advirtió con responsabilidad que, de persistir esta situación sin una respuesta inmediata de las autoridades, se verá afectada “la continuidad y calidad de la atención médica”, pudiendo derivar en la reducción o interrupción de servicios y en un deterioro severo de la capacidad sanitaria privada.
Exhortación urgente a las autoridades provinciales
Finalmente, la Federación exhortó de manera urgente a las autoridades provinciales competentes a atender y resolver el legítimo reclamo de un sector que genera miles de empleos formales y de alta calificación. Reiteraron su “plena vocación de diálogo”, pero advirtieron que la supervivencia del sistema sanitario privado depende de “decisiones urgentes, responsables y acordes a la gravedad del momento”. La alerta es clara: sin medidas concretas, se pondría en riesgo un actor esencial para garantizar el derecho a la salud en la provincia.




