Luego de la exitosa segunda edición del festival “Chaco Vibra”, que forja un lugar entre los escenarios folclóricos de la región, el presidente del Instituto de Cultura de Chaco, Mario Zorrilla, visitó los estudios de CIUDAD TV y realizó un balance de lo hecho a lo largo de un 2025 complejo. Así como lo describió, un año “en el que hubo que agudizar el ingenio en muchos sentidos porque los presupuestos son los mismos del año pasado y eso nos puso en la obligación y necesidad de buscar financiamiento por otras fuentes y mantener la oferta cultural del año anterior”.
El año pasado ya habían articulado con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), con Lotería Chaqueña y el Nuevo Banco del Chaco para financiar los proyectos esenciales del organismo cultural. Explicó que los proyectos especiales son los “grandes eventos” que se vienen realizando como la Bienal de Esculturas, los de Tango, el propio Chaco Vibra, que demandan la búsqueda de financiamiento y auspicios a través de otras dependencias.
“El Instituto tiene un funcionamiento anual que implica mantener abiertos los centros de interpretación, los museos y todas las casas culturales del interior de la provincia que son en total 23 de edificios”, indicó.
Con el mismo énfasis se articula con el empresariado local, el comercio, “para ejecutar todo esto”. “El resultado está a la vista, hay una agenda cultural súper activa en la provincia del Chaco, empezando por nuestras instituciones: teatros, museos, centros de interpretación. Pero, por otro lado, la agenda alternativa a través de los festivales, ferias, aniversarios y todas las actividades paralelas que se hacen”.
Chaco Vibra se abre paso entre los escenarios de la región
Evaluó sobre la segunda edición de este festival que se gestó el año pasado, que “logramos consolidar la fiesta, se instaló de forma definitiva”.
“El año pasado fue una experiencia piloto, no sabíamos cómo iba a reaccionar el público ni el espacio físico en el que estábamos llevando todo el evento. No sabíamos cómo iba a funcionar esta modalidad de financiamiento mixto a través del cobro de entradas y de auspicios del CFI y la articulación con otros actores. El año pasado se hizo la prueba, funcionó. Pero este año funcionó muy bien porque todo el evento en sí se desarrolló idealmente, con óptimas condiciones de asistencia de público, venta de entradas, nivel artístico”.
“Este año tuvimos que sostenerlo y mejorar la apuesta con menos plata. Y lo pudimos hacer”, destacó.
El objetivo este año también fue, además de poner en valor el trabajo artístico, apostar a fuertemente en lo audiovisual y en lo técnico, pensando en un público alejado del escenario. “Entendimos que es un espectáculo que visualmente tiene que ser apreciado desde muy lejos así que hubo un trabajo intenso de diseño, de pantallas, proyecciones, circuito cerrado de televisión, iluminación. Entendimos la escala del Chaco Vibra que es masiva y no llegamos a dimensionar el año pasado. este año la cosa iba por ahí”, resaltó.
“Se logró un espectáculo sumamente estético armónico. La evaluación es positiva. Se puede hablar de 50 mil asistentes entre viernes, sábado y domingo, más de 150 emprendedores que trabajaron comercializando sus artesanías en el predio; más de 10 empresas gastronómicas que trabajaron a full el fin de semana; 30 músicos locales, seis invitados, dos por noche; siete escuelas de folclore por noche, más de 20; 500 puestos de trabajo generados durante este fin de semana y son números reales de bailarines, técnicos, gestores, músicos. Toda la industria cultural que se movió alrededor del festiva fue importantísima y la ocupación hotelera fue del 100% en Resistencia. No tenemos datos todavía del movimiento gastronómico”, informó el funcionario.
El alcance y el impacto del Chaco Vibra para la ciudad y la provincia del Chaco fue importantísimo. Creo que el desafío más grande que nos está quedando es poder insertar este festival dentro del circuito de festivales nacionales argentinos”, valoró.




