La directora de Epidemiología, María Elisa Flores, destacó el trabajo articulado entre áreas del Ministerio de Salud y otros organismos para fortalecer la detección y notificación de enfermedades transmitidas por alimentos. “El ciudadano tiene derecho a que se notifique y nosotros la obligación de intervenir”, afirmó.
La directora de Epidemiología del Ministerio de Salud, María Elisa Flores, participó de una charla sobre enfermedades transmitidas por alimentos, organizada por la Dirección de Bromatología, donde remarcó la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre las distintas áreas sanitarias y ambientales de la provincia.
“Estamos acompañando esta jornada que organizó la Dirección de Bromatología sobre las enfermedades transmitidas por alimentos, y es algo que hacemos diariamente en conjunto”, explicó Flores a CIUDAD TV. “En esta oportunidad nos reunimos todos para poder seguir mejorando y ver qué más podemos hacer por la salud pública”, añadió.
La funcionaria subrayó que este tipo de encuentros permiten revisar los procedimientos y avanzar en estrategias conjuntas. “Son buenos momentos para juntarnos entre todas las direcciones para poder ver cómo lo estamos haciendo y qué podemos hacer para seguir mejorando”, dijo.
En relación con la notificación de enfermedades, Flores recordó que el manejo de los alimentos “es una cuestión de salud pública” y que las enfermedades que transmiten los alimentos son de notificación obligatoria para la Nación.
“Desde la Sala de Situación de la provincia recibimos las notificaciones. Lo más conocido es dengue o COVID, pero esto también se notifica. Tenemos que trabajar en conjunto con la Dirección de Bromatología, Saneamiento Ambiental, APA y la Dirección de Laboratorios para ver de dónde viene la enfermedad y qué tipo de intervención se hace según la patología”, detalló.
Flores insistió en la importancia del rol del ciudadano y de los profesionales de la salud en este proceso. “El ciudadano tiene derecho a que se notifique si tiene alguna de estas enfermedades, y el profesional de la salud tiene la obligación de hacerlo. Nosotros tenemos la obligación de intervenir”, explicó.
También se refirió a la detección de brotes de enfermedades gastrointestinales. “En los lugares donde haya un brote de gastroenteritis luego de algún evento, o en algún lugar donde se venda comida, o una fuente común como un tanque de agua, el ciudadano tiene derecho a que se notifique esa patología. Ese es el circuito que tenemos que hacer y que, por falta de comunicación, a veces no se realiza”, señaló.
Por último, Flores advirtió sobre los riesgos de gastroenteritis y deshidratación en contextos de altas temperaturas. “Sabemos que las gastroenteritis afectan mayormente a los niños y a los adultos mayores, pero también con las temperaturas altas tenemos casos de deshidratación por gastroenteritis. Tenemos que ver de dónde vienen y por qué se producen, por eso es importante el diagnóstico y la notificación oportuna”, finalizó.




