José Basterra, vicerrector de la Universidad Nacional del Nordeste, se refirió al complejo escenario que atraviesa la educación superior pública a nivel nacional y al veto del presidente Javier Milei a la ley de financiamiento.
“Era una posibilidad, se venía administrando por parte del Consejo Interuniversitario, de los sindicatos”, sostuvo Basterra en relación al veto, aunque los últimos resultados electorales hicieron suponer que el Gobierno no avanzaría en ese sentido.
Explicó que la ley de financiamiento universitario “le permite previsibilidad a todo el sistema científico- tecnológico, a todos los hospitales universitarios también, al sistema de becas y, obviamente, a la cuestión salarial tanto del personal docente como no docente”.
Sin obviar el hecho de que corrió la misma suerte la ley emergencia pediátrica, remarcó que el veto “pone en un contexto difícil a las universidades”. Mencionó la marcha federal que se realizó en los primeros meses del año con una contundente convocatoria a lo largo y ancho del país como muestra de “lo que significa la educación pública para todo nuestro país, más allá que es una referencia a nivel mundial”.
Bregó por que el equilibrio fiscal pueda mantenerse, “pero no a costa de lo que significan cuestiones básicas como la educación pública o la salud. Y eso es lo que nos posiciona en una situación incómoda en este aspecto de salir a luchar por algo que corresponde a toda la sociedad. Realmente no significa un impacto fiscal tan grande, significa un 0,14% dentro del presupuesto”.
Explicó que un presupuesto universitario se divide en gastos de funcionamiento y en salarios. “La cuestión salarial, dentro del presupuesto universitario, significa aproximadamente en 90%. Y ese 10% impacta directamente en los gastos de funcionamiento para que podamos abrir las puertas e la universidad”, indicó.
Aseguró que el desfasaje de estos últimos años obligó a las academias a hacer una “reingeniería de todo ese movimiento para mantener la seguridad académica de cada una de las facultades, para que los alumnos puedan tener clases y se mantenga la excelencia académica”. Pero el desfasaje en lo salarial impacta en un 40% y 50% con respecto a la inflación desde que se inicio el gobierno.
Aseguró que todo el sistema científico y tecnológico está afectado, y también hay impacto respecto a lo que atraviesa el CONICET, el INTA, el INTI, fuertemente vinculados a las universidades.
Informó que un 5% de los investigadores del país dejó la docencia universitaria. “Es muchísimo, sobre 200 mil docentes dentro del sistema universitario un 5% cambio su situación de conciencia. Un docente no se forma de un día para el otro, tiene un periodo de formación muy largo”, afirmó y recalcó que es una preocupación muy grande dentro del sistema científico y universitario.




