Georgina Paolino, politóloga y consultora, analizó los resultados electorales de los comicios de Corrientes, con una aplastante victoria de Juan Pablo Valdés (Vamos Corrientes!) con el 50% de los votos; seguido de Martín Ascúa (Limpiar Corrientes) con el 19%; Ricardo Colombi (Encuentro por Corrientes) con el 16%, y Lisandro Almirón (La Libertad Avanza), con el 9%.
Dijo que una de las aristas a analizar son los datos previos “sobre todo con la oleada de encuestas que circularon la última semana”. “Se venía con una tendencia que decía que los Valdés estaban cerca y estarían ganando en primera vuelta, que quien estaba segundo era Ricardo Colombi y que atrás venía Ascúa y a LLA siempre se la vio cuarta”, sostuvo y destacó la aparición de un escenario de doble vuelta durante la última semana de encuestas.
“Lo que termina pasando es un resultado que consolida la hegemonía de los Valdés y el acompañamiento de la ciudadanía a la propuesta de Gobierno. La mitad de la provincia por lo menos dijo eso y la otra mitad fue por las otras tres ofertas con más o menos capital político, pero estuvo muy lejos. Sin enamorar al electorado, sin propuestas que por lo menos el correntino considere que podía, llegar a ser superadoras de lo que tenían. En un electorado que suele ser un poco conservador, como es el correntino, no estuvo para innovar; nada de esto enamoró lo suficiente como para probar algo distinto. No lo logró nadie”, sostuvo.
Con ocho años de gestión, Paolino evaluó los cambios de la ciudadanía. “Habría que ver cuántos votantes recuerdan a Colombi como gobernador. Cuando alguien desaparece de la escena como Colombi y llega un liderazgo que tiene una vocación de ejercicio de poder, que son más jóvenes, que tienen un entendimiento de cómo se comunica hoy uno con la ciudadanía”, afirmó.
Sobre el futuro del actual gobernador Gustavo Valdés, consideró que “quizás su vocación es mantenerse y escalar en lo nacional y quedarse en el Senado provincial es importante para este momento de transición donde él va a liderar, pero va a haber un doble comando que hay que ver como se desarrolla”.
Para Paolino, no hay una incidencia de estos resultados electorales en el escenario nacional. Aunque sí recalcó que “es más simbólica, psicológica”. “Es una elección ejecutiva y por eso también despertó una atención mayor y encontramos números de participación electoral muchos más altos que todos los otros que vimos en todo el país. Al ser ejecutiva, encontramos números atractivos y hacen más robusto el resultado; le da más legitimidad al resultado y al gobernador”.
“Si bien el Presidente se ha involucrado en esta campaña en Corrientes y el kirchnerismo también, creo que la primera batalla es en la provincia de Buenos Aires. La pregunta es hasta dónde estos últimos casos que están pasando en el Gobierno nacional van a terminar afectando el resultado electoral. Yo no creo que en Corrientes haya tenido que ver lo que está pasando el Gobierno nacional. Yo creo que para LLA creo que se dio una tormenta perfecta de un candidato que no terminaba de cerrar ni siquiera con las bases de LLA. Vender a Almirón como Milei era complejo y no es una provincia donde el propio Milei tenga tanto apoyo”.
“No creo que este resultado termine afectando demasiado a lo nacional”, sostuvo.
En relación al kirchnerismo, aseguró que “había un sector que estaba apostando mucho a este resultado como un empujón de esperanza, de militancia; considerando que hay peronistas que no están convencidos con este proceso de candidaturas que ha elegido el peronismo para provincia de Buenos Aires. esta unidad medio atada con alambres”, afirmó. Y agregó: “Cristina Kirchner mide unos 30 puntos en Corrientes, de mínima aspiraban al piso pero no enamoraron ni a los kirchneristas de Cristina”.
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