La solicitud fue presentada este martes ante las autoridades del Cementerio Municipal de Santa Fe, donde estaba previsto el procedimiento tras su velatorio en la Legislatura provincial.
La ex boxeadora, que había sufrido un ACV isquémico hace dos semanas, murió el lunes 28 de julio, luego de permanecer varios días en terapia intensiva. Aunque en un momento mostró una leve mejoría, su estado empeoró y finalmente falleció. Este martes, su cuerpo iba a ser cremado, pero la Justicia intervino a último momento.
La decisión judicial se produjo tras una denuncia presentada por un particular identificado como Aldo Parodi, un fisicoculturista que sostiene que la muerte de Oliveras debe ser investigada. Según su abogada, Parodi denunció la existencia de supuestas “mafias” vinculadas al ambiente deportivo que operan sin control ni regulación.
“Los deportistas ingresan de forma ingenua a este mundo, sin leyes ni supervisión sobre las sustancias que consumen, muchas de las cuales dañan gravemente la salud”, señaló la letrada en declaraciones replicadas por medios locales. La denuncia fue suficiente para que el Ministerio Público Fiscal decidiera intervenir.
La auxiliar fiscal María José de la Torre, en representación de la Unidad Fiscal Santa Fe del MPF, firmó el oficio dirigido a las autoridades del cementerio con carácter de urgencia. En el escrito, ordenó que se frene el proceso de cremación hasta que se determine si es necesario realizar una autopsia judicial.
La medida fue dispuesta por orden del fiscal federal penal coadyuvante Diego Orzuza Cock, quien pidió que el cuerpo de Alejandra Oliveras “sea preservado en las condiciones adecuadas” a la espera de nuevas instrucciones.
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