Como habitualmente realizan las grandes entidades, la Universidad de San Andrés lanzó una nueva versión de su encuesta de satisfacción política y opinión pública, que no dejó las mejores noticias para el gobierno de Javier Milei. En el sondeo impulsado por la entidad educativa se destacaron datos no menores en medio de un contexto de ajuste al bolsillo de los argentinos.
De acuerdo al informe, la aprobación del presidente Javier Milei cayó a un 42%, es decir, 7 puntos menos que en el sondeo realizado en mayo. En tanto, la desaprobación se ubica en 55%. Por otro lado, el libertario sigue siendo el político con mejor imagen, en relación a sus adversarios. No obstante, la imagen negativa se ubica en un 53%, mientras que la positiva apenas alcanza el 39%.
La relación entre ideología y apoyo sigue intacta: quienes se autodefinen de derecha son los más conformes con su gestión (81%), mientras que el apoyo cae al 4% entre quienes se ubican en la izquierda. Por edad, los mayores de 60 años registran la mayor aprobación (48%), aunque sorprende el respaldo entre los más jóvenes: un 44% de la generación Z (menores de 27) también aprueba al Presidente.
En un gabinete con imagen negativa generalizada, el ministro del Interior, Guillermo Francos, sobresale con un diferencial de imagen de -9, el más bajo de todos los funcionarios. Le siguen Luis Petri (-12), Patricia Bullrich (-13), Daniel Scioli y Werthein (-15).
Pero hay que detenerse en la ministra de Seguridad de la nación, quien cuenta con un 39% de imagen positiva pero con 41% de insatisfactoria. Lo que empuja al Jefe de Gabinete a una mejor posición.
En el extremo opuesto, Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y hermana del mandatario, registra un diferencial negativo de -44, encabezando el ranking de rechazo. El ministro de Economía, Luis Caputo, tampoco escapa a la desaprobación: su diferencial es de -21, mientras que la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, acumula un -20.
El vocero presidencial Manuel Adorni y el flamante funcionario Federico Sturzenegger también enfrentan un diferencial negativo de -18, pese a sus altas exposiciones mediáticas.
Ningún dirigente político logra un diferencial de imagen positivo. Javier Milei es quien conserva la mayor imagen positiva (39%), seguido de Victoria Villarruel (38%) y Patricia Bullrich (38%). Aun así, el Presidente tiene un diferencial negativo de -14.
En el fondo del ranking figuran Alberto Fernández (-80), Máximo Kirchner (-54) y Lilia Lemoine (-49), con mínimos niveles de apoyo social. Entre los opositores, Axel Kicillof (50%), Cristina Kirchner (47%) y Juan Grabois (40%) son los que concentran la mayor imagen positiva entre quienes desaprueban al actual gobierno.
Las emociones que Javier Milei despierta son un espejo de la polarización política. Entre quienes aprueban su gestión, predominan sentimientos como esperanza, confianza e incertidumbre. En cambio, quienes lo rechazan mencionan sensaciones como rechazo, asco y vergüenza.
Esta brecha emocional coincide con los niveles de aprobación: mientras sus seguidores proyectan optimismo sobre el futuro del país (61%), entre los votantes de centro izquierda e izquierda hay un alto nivel de pesimismo (hasta 93%).
Evaluación de políticas públicas
Las áreas mejor valoradas por los encuestados son Economía (37%), Defensa (34%) y Seguridad (33%). Sin embargo, las políticas de educación (70%), salud (76%) e infraestructura (71%) registran niveles de insatisfacción muy altos. La satisfacción con salud y ciencia incluso cayó respecto a mayo.
En cuanto a la percepción de problemas, los tres más importantes son bajos salarios (36%), inseguridad (32%) y falta de trabajo (32%). Entre quienes aprueban al Gobierno, preocupa más la inseguridad y la corrupción; entre quienes lo desaprueban, sobresalen el desempleo y la pobreza.
Perspectivas: más incertidumbre que optimismo
Cuando se pregunta por la situación económica futura, el 36% cree que el país estará mejor, mientras que un 39% proyecta un empeoramiento. Respecto a la situación personal, el 30% es optimista, pero el 36% prevé un escenario peor.
La mirada retrospectiva también es pesimista: el 49% siente que su situación personal empeoró en el último año. Solo un 16% afirma haber mejorado. A nivel colectivo, el 46% considera que la situación general del país también empeoró.
Aunque el 70% de los encuestados se considera bien informado sobre política, solo el 60% manifiesta interés real en los temas públicos. Esta brecha refleja una sociedad que sigue atenta la coyuntura, pero con crecientes niveles de desafección y hartazgo.
Fuentes: Perfil y Minuto Uno




