“El virus se replica dentro de las células humanas y utiliza esa maquinaria para multiplicarse”, explicó Cohen. “En este caso, dos variantes diferentes se combinaron y dieron origen a una nueva”. El nombre “Frankenstein” alude al carácter híbrido y poco habitual de este proceso.
La nueva variante presenta síntomas similares a otras cepas previas del COVID-19: dolor de cabeza, malestar muscular, dolor de garganta y resfrío. Sin embargo, se distingue por generar disfonía en un número considerable de casos, una característica no tan habitual en versiones anteriores.
En cuanto a su circulación, la doctora señaló que desde su aparición en Canadá se ha expandido por el Reino Unido y otras regiones. “En vacaciones hay más salidas, más reuniones, y eso facilita los contagios”, explicó. También mencionó que en sus redes sociales ya había alertado sobre su aparición semanas atrás.
Eficacia de las vacunas y gravedad del virus
Cohen aseguró que las vacunas continúan siendo eficaces frente a esta variante, aunque aclaró que su protección se reduce con el tiempo. “El efecto de la vacuna dura alrededor de ocho meses”, indicó. A pesar de un aumento en las internaciones en algunos países como China, no se ha registrado un incremento significativo en los fallecimientos.
“El virus ha perdido parte de su agresividad”, detalló. Las variantes actuales son menos letales que las de 2020 y 2021, como alfa y delta. No obstante, sigue representando un riesgo para personas mayores y pacientes inmunocomprometidos.
Consultada sobre la vacunación, destacó que en el Reino Unido se ha actualizado el esquema de refuerzo. A partir de ahora, solo recibirán una nueva dosis las personas mayores de 75 años o con algún tipo de inmunodeficiencia. “Un estudio demostró que el 30% de los que más se beneficiaron con la vacuna fueron mayores de 80 años”, señaló.
En contraste, expresó preocupación por la baja percepción de riesgo en la Argentina y en provincias como Corrientes, donde muchas personas consideran al COVID como “un simple resfrío”. Subrayó que esa actitud puede ser peligrosa para sectores vulnerables.
Mutación viral y circulación comunitaria
Durante la entrevista, Cohen explicó los motivos por los que el virus continúa mutando. “El mecanismo de replicación del COVID es muy frágil”, dijo. Eso genera errores durante su multiplicación que se traducen en mutaciones. En un contexto de alta circulación comunitaria, estas mutaciones se vuelven más frecuentes.
Además, alertó sobre la posibilidad de combinaciones entre diferentes tipos de virus. “Ya ocurrió antes que se combine COVID con el virus de la gripe, dando lugar a nuevas variantes híbridas”, explicó. Estas mutaciones complejas refuerzan la necesidad de mantener precauciones como el uso de barbijos y la ventilación en espacios cerrados.
Sobre la situación en América Latina, puntualizó que en países como Brasil ya se han detectado numerosos casos de la nueva variante. “Supongo que también llegará a la Argentina”, afirmó. Sin embargo, advirtió sobre las limitaciones locales en la vigilancia epidemiológica y en la secuenciación genómica.
En ese sentido, comparó los métodos de monitoreo en otros países, como Estados Unidos, donde se analiza el contenido viral en aguas residuales. “Así se sabe qué porcentaje de una población tiene COVID y qué variantes están circulando”, detalló. Lamentó que este tipo de estudios no se implementen en gran parte de Latinoamérica.
Debate abierto
Consultada sobre el origen del SARS-CoV-2, Cohen consideró que la hipótesis del bioterrorismo “está prácticamente descartada”. No obstante, reconoció que aún persiste la incertidumbre sobre si el virus surgió de manera natural o fue consecuencia de un accidente en un laboratorio.
Explicó que las dos hipótesis más aceptadas son: un salto natural del virus desde murciélagos a humanos, posiblemente en un mercado de animales vivos en Wuhan; o un escape involuntario de un laboratorio de virología ubicado en esa misma ciudad. “El laboratorio había sido recientemente mudado y se encontraba cerca del foco de los primeros contagios”, indicó.
Lamentó la falta de transparencia por parte de las autoridades chinas. “No dejaron ingresar a investigadores internacionales a tiempo, y luego las visitas fueron muy restringidas”, dijo. Esta falta de cooperación dificultó que la comunidad científica pudiera llegar a conclusiones definitivas.
Por último, subrayó que el COVID-19 ha pasado a ser una enfermedad endémica, con circulación constante y brotes periódicos, al igual que la gripe. “Va a estar siempre entre nosotros”, concluyó, y recomendó mantener medidas de prevención básicas, especialmente en presencia de síntomas respiratorios.
Momarandu




