“El problema de fondo es que la provincia del Chaco, como otras también, está mostrando un déficit fiscal sin que se haya incrementado muy fuerte gastos que tienen que ver con políticas de desarrollo”, reflexionó el economista Alejandro Pegoraro, director de la Consultora Politikon Chaco. Fue al analizar los datos recientes que revelan que la provincia del Chaco arrastra una tendencia sostenida de déficit fiscal, que, apuntó, se debe sobre todo a la baja de los ingresos y que detonó el reclamo conjunto de los gobernadores ante el gobierno nacional.
“Analizando únicamente los primeros tres meses de este año, Chaco mostró un déficit financiero de más o menos el 3% de los ingresos, pero cuando uno hace una mirada más de largo plazo, cuando hacemos el acumulado de los últimos 12 meses, vemos que la provincia de Chaco arrastra un déficit bastante importante. Es cuando uno lo compara con los ingresos, como proporción de los ingresos, es el más fuerte de todo el país”, explicó.
En ese contexto, consideró que “esto es la consecuencia de cierto deterioro fiscal que se viene observando ya desde el tercer trimestre del año pasado, que se profundizó en el último trimestre del 24 y se continuó ratificando en estos primeros tres meses del 25”.
“Esto refleja un problema en ingresos, es decir, que los ingresos que tiene la provincia no están corriendo a una velocidad esperada, que están contrayéndose un poco respecto a las expectativas que había de recursos, y también tiene que ver con un gasto que se aceleró en el último tiempo”, observó Pegoraro.
Al respecto, señaló que “si bien el gasto público estuvo muy contenido en los primeros tres trimestres del año pasado, ya en el último trimestre vimos una expansión del gasto bastante importante, que es bastante normal para un cuarto trimestre de todo año, pero también en este primer trimestre el gasto creció por encima de lo que fue la variación de los ingresos, lo que genera una dinámica que termina siendo deficitaria”.
El director de Politikon Chaco sostuvo que a pesar de que el gasto público “creció bastante”, todavía está en niveles inferiores a lo que fue en el periodo 2021-2023. Así, recalcó que “esto viene de la mano también a que los ingresos están, cuando uno lo mide en moneda constante, por debajo también de esos años”.
No obstante, puntualizó que “el problema de fondo, la preocupación, es que la provincia del Chaco, como otras también, está mostrando un déficit fiscal sin que se haya incrementado muy fuerte gastos que tienen que ver con políticas de desarrollo”.
“Hay un cierto desequilibrio en la estructura de gastos del Estado respecto a los ingresos, que genera que se termine cayendo en un déficit. No son déficits que uno pueda tildar todavía de muy graves, es decir, que todavía son financiables y uno espera que en el marco de un contexto nacional, donde desde el gobierno nacional y otras provincias están bregando por alcanzar los equilibrios fiscales, el hecho de volver a cerrar un trimestre con déficit va en contramano un poco del comportamiento nacional y de la gran mayoría de las provincias y te genera la incertidumbre o el interrogante de qué tiene que pasar o hacia dónde hay que ir como para poder corregir esos desequilibrios”, sostuvo Pegoraro.
En ese contexto, precisó que “el principal punto tiene que ver con hacer crecer los ingresos, por eso también hay una demanda de los gobernadores en general de poder tener más recursos que provengan de fuentes nacionales con los proyectos del Congreso y obviamente que el gasto va a tener que ser de alguna manera contenido o redistribuido para que también la expansión del gasto no supere a una eventual expansión de los ingresos y volver a tener un equilibrio en las cuentas públicas”.
Las provincias se hacen cargo
Otro de los problemas financieros para las provincias se generaron cuando el gobierno nacional se desentendió de financiamiento del Fondo de Incentivo Docente o de sostener a las obras sociales provinciales, como el InSSSeP. “Lo mismo pasa, por ejemplo, para el caso del Chaco, pasa con el déficit de la caja previsional, que por ley nacional la Nación debería enviar mes a mes un monto de dinero correspondiente para financiar la caja jubilatoria y sin embargo eso desapareció desde que asumió Milei y la provincia está obligada a enfrentar ese déficit jubilatorio con fondos propios”.
“Lo cierto es que las provincias están hoy en una encrucijada muy importante de no solamente mantener el gasto presupuestario de sus provincias con los programas de salud, de educación, seguridad, etcétera, sino también hacerse cargo de tareas que le correspondían a la Nación por su propia naturaleza y por leyes vigentes y demás y en un contexto donde los ingresos están escaseando”, insistió.
“En el primer trimestre de este año, Chaco cerró con déficit igual que otras provincias. Ahora, en el primer trimestre la situación de los ingresos, si bien estaba ya un poquito en el eje de la discusión, no era todavía tan grave o tan marcada su deterioro como si lo fue en el segundo trimestre de este año. A partir de abril arrancó más fuerte el reclamo de gobernadores por el hecho de que decían: ‘che, mirá, la verdad que se está recaudando mucho menos de lo que estábamos esperando, por ende me está llegando mucho menos de lo que estábamos esperando’, y ahí empezó el deterioro con la situación de los ingresos que termina luego en este reclamo y en estas propuestas que elevaron al Congreso”, graficó.




