El suboficial prestaba servicios en la Capellanía policial. La denuncia fue presentada por su expareja, lo que llevó a la intervención de la Fiscalía N°4 especializada en violencia de género, a cargo del Dr. Jorge Cáceres Olivera.
Urturi señaló que al tomar conocimiento de la denuncia, de manera inmediata, el OCI se abocó a las actuaciones administrativas “girándolas en carácter de sumario administrativo conforme el 219 del reglamento del régimen disciplinario y se dispuso la suspensión preventiva de funciones con retención de haberes del suboficial, obviamente también el arma y la credencial
Comentó que la suspensión preventiva puede extenderse hasta 25 días, un proceso independiente del proceso judicial. La fiscalía tiene 10 días hábiles para decidir sobre la situación legal del imputado. Aclaró que en el caso de que la Fiscalía dispusiera de su libertad, no será reincorporado a la Fuerza y, “eventualmente, al término de ese plazo, si sigue detenido, pasaría a revistar pasiva por delito. es decir, continuaría no prestando servicio. Y para el caso de que eventualmente estuviera en condiciones de reintegrarse”, deberá someterse a un examen psicológico y psicofísico para determinar su aptitud para portar un arma. Si se lo considera apto, explicó que corresponde su traslado a un área diferente, y su arma de fuego se guardaría en la unidad cuando no esté de servicio. este proceder es para todos los casos de este tipo dentro de la fuerza.
La investigación sobre la conducta del sargento está en curso, y se espera que el proceso administrativo concluya a mediados o finales de agosto. Remarcó que la fuerza policial considerará cualquier antecedente disciplinario previo al tomar una decisión final y señaló que según la información que maneja “ya habían denuncias”.




