En Argentina, alrededor de 140.000 personas viven con VIH y al menos un 13% desconoce su diagnóstico. A este panorama se suma un aumento sostenido de los casos de sífilis, una infección de transmisión sexual (ITS) que se creía erradicada y que hoy preocupa a las autoridades sanitarias. En este contexto, Juan Carlos Quintana, jefe del Programa de Prevención y Control de Enfermedades de Transmisión Sexual del Hospital Perrando, brindó una entrevista a CIUDAD TV en la que abordó los desafíos actuales en salud pública.
“La sífilis es hoy el principal problema sanitario en materia de ITS. Es una infección con una altísima capacidad de transmisión, que tiene tratamiento y cura, pero que sigue creciendo porque falta prevención”, afirmó el especialista.
Según detalló Quintana, hace apenas unos años el grupo más afectado por sífilis se encontraba entre los 25 y 34 años. Hoy, ese rango se ha desplazado: “Nos estamos encontrando cada vez con más casos entre los 15 y los 24 años. Estamos llegando tarde con la prevención”, alertó.
La falta de uso del preservativo y el abandono de los hábitos de autocuidado sexual son las principales causas del rebrote. “La gente está informada, pero no toma precauciones. Hay mucha desinformación que circula en redes o a través de inteligencia artificial. Eso no reemplaza al diagnóstico médico”, insistió.
Falta de prevención
El profesional remarcó que, a pesar de los avances en tratamientos, el VIH continúa siendo una infección crónica sin cura, aunque con terapias efectivas: “Hoy una persona con VIH puede llevar una vida normal, con una sola pastilla al día que reduce la carga viral hasta volverse intransmisible. Pero eso no significa que el virus no se siga propagando por falta de diagnóstico temprano”.
Además, señaló que el estigma continúa siendo un fuerte obstáculo para que muchas personas se testeen o accedan a tratamientos: “Todavía hay vergüenza para hablar de salud sexual. Hay quienes consultan al farmacéutico o a un familiar antes que al médico”.
El programa provincial promueve campañas permanentes de testeos rápidos y gratuitos. Por ejemplo, en el Hospital Perrando se realizan análisis a demanda sin orden médica y también en actividades móviles en plazas y centros públicos. A su vez, recordó que en centros de salud y hospitales se entregan preservativos sin costo.
Quintana también alertó sobre el impacto de nuevas prácticas sexuales y el consumo de drogas: “El fenómeno del Chemsex —consumo de sustancias para encuentros sexuales prolongados— crece y pone en riesgo a muchas personas. En ese contexto, el uso de preservativo prácticamente desaparece”.
Educación sexual integral
El médico enfatizó la necesidad de empezar la educación sexual antes de que los jóvenes inicien su vida sexual: “Hablar de preservativo en la escuela no incentiva a tener relaciones, como creen algunos. Es educar para la salud. Los chicos ya hablan del tema desde muy pequeños, y somos los adultos quienes tenemos la responsabilidad de brindar información adecuada”.
En ese sentido, pidió una mayor articulación entre familias, escuelas, centros de salud y medios de comunicación: “El camino sigue siendo el preservativo. Tenemos que machacar sobre eso todos los días”.
Comunidad trans
Quintana también se refirió al trabajo en la creación y sostenimiento de un espacio integral de atención a personas trans y de la diversidad sexual en el Hospital Perrando, en funcionamiento desde 2018. Allí se brinda acompañamiento médico, psicológico y legal con un equipo interdisciplinario.
“El acceso a la salud para esta población muchas veces está obstaculizado por la discriminación o la falta de formación profesional. Este espacio busca garantizar un acceso digno y libre de prejuicios”, explicó.
Actualmente, más de 100 personas trans reciben terapia hormonal en este centro. El servicio también atiende consultas generales, incluso durante la pandemia, y trabaja en coordinación con otras áreas del hospital.




